Los mejores ejercicios para glúteos: guía completa según la evidencia

Top ejercicios para el gluteo

Buscar ejercicios para glúteos devuelve siempre la misma lista: hip thrust, sentadilla, peso muerto, patada de glúteo. Casi todas esas listas se construyen sobre un mismo criterio —cuánta activación muscular registra un electromiograma— y ese criterio, según la evidencia más reciente, explica bastante menos de lo que se le atribuye.

Los glúteos no son un músculo estético: son uno de los pilares del rendimiento humano. Unos glúteos fuertes, activos y bien entrenados mejoran la estabilidad de la pelvis, optimizan la técnica de los ejercicios básicos y reducen el riesgo de lesiones en rodilla, cadera y zona lumbar.

En esta guía encontrarás los mejores ejercicios para glúteos con series y repeticiones concretas, qué dice realmente la ciencia sobre cuál es más eficaz, cómo entrenar el glúteo medio —el gran olvidado—, cómo activarlos antes de entrenar y cómo organizar tu rutina semanal.

💡 El glúteo es uno de los músculos con mayor capacidad de adaptación al entrenamiento de fuerza, siempre que el estímulo sea dominante de cadera y progresivo.

Por qué entrenar glúteos va más allá de la estética

Entrenar los glúteos no es solo cuestión de forma o volumen. Los glúteos son uno de los grupos musculares más importantes del cuerpo, responsables de estabilizar la pelvis, proteger la zona lumbar y generar fuerza en prácticamente todos los patrones básicos de movimiento.

Cuando funcionan bien, mejoran tu rendimiento en sentadilla, peso muerto, zancadas, sprints y saltos. Cuando fallan, tu cuerpo compensa… y aparecen problemas.

💡 Cuando el glúteo no genera fuerza suficiente, el cuerpo redistribuye la carga hacia la zona lumbar y la rodilla, aumentando el riesgo de lesión incluso en movimientos básicos.

Funciones del glúteo en fuerza y estabilidad

El glúteo mayor es el motor principal en movimientos de extensión de cadera, esenciales para generar potencia. El glúteo medio y menor estabilizan la pelvis y controlan las rotaciones, evitando que la rodilla «colapse» hacia dentro en ejercicios como la sentadilla o la zancada. Unos glúteos fuertes permiten transferir fuerza desde el tren inferior al resto del cuerpo sin pérdidas de estabilidad.

Por qué unos glúteos fuertes previenen lesiones

Cuando el glúteo no trabaja bien, otros músculos —lumbar, isquios, cuádriceps o aductores— asumen funciones que no les corresponden. Esto genera sobrecargas, molestias crónicas y mayor riesgo de lesión. Por eso, fortalecer los glúteos es una de las estrategias más efectivas para prevenir dolor lumbar, molestias de rodilla, lesiones de cadera y desequilibrios posturales.

Relación entre postura, rendimiento y salud lumbar

Un glúteo activo y fuerte ayuda a mantener una pelvis neutra, estabiliza el core y mejora la alineación de la columna. Esto se traduce en una técnica más eficiente y segura en todos los levantamientos. Además, tener un glúteo mayor potente reduce la carga que soporta la zona lumbar, convirtiéndolo en un aliado clave para la salud de la espalda (1).

Anatomía básica de los glúteos y su función

Anatomía del glúteo mayor, medio y menor con sus funciones principales

Para entrenar los glúteos de forma eficaz, antes hay que entender qué hacen exactamente y cómo se relacionan entre sí.

El glúteo no es un único músculo, sino un conjunto de tres con funciones distintas pero complementarias. Activarlos de manera equilibrada es lo que permite crear un glúteo fuerte, estético y funcional.

💡 Un desarrollo completo del glúteo requiere estímulos en extensión, abducción y control rotacional de cadera.

Glúteo mayor: potencia y empuje

Es el músculo más grande y el principal responsable de la extensión de cadera. Interviene en movimientos de potencia como el hip thrust, el peso muerto o las zancadas. Además de mover cargas, también controla la postura y colabora en la rotación externa de cadera. Su desarrollo aporta forma, volumen y fuerza.

Glúteo medio: estabilidad y control lateral

El glúteo medio actúa como estabilizador pélvico. Evita que la cadera caiga hacia un lado al caminar, correr o hacer sentadillas. Su función principal es la abducción de cadera, y un glúteo medio débil es una de las causas más comunes del valgo de rodilla. Entrenarlo mejora el equilibrio y la alineación.

Glúteo menor: soporte y equilibrio pélvico

Es el más pequeño, situado bajo el glúteo medio, y tiene un papel fundamental en la estabilidad fina de la cadera. Participa en la abducción, la rotación interna y el mantenimiento de la pelvis en posición neutra. Aunque no aporta tanto volumen, es clave para la buena función del conjunto (2).

Cómo trabajar las tres partes del glúteo

No hace falta un ejercicio distinto para cada porción, pero sí tres tipos de estímulo en la semana:

  • Extensión de cadera con carga → glúteo mayor. Hip thrust, peso muerto rumano, zancadas, step-ups.
  • Abducción de cadera → glúteo medio y menor. Abducciones en máquina, monster walks, elevaciones laterales.
  • Trabajo unilateral y control rotacional → los tres a la vez, con demanda añadida de estabilidad. Búlgara, step-up, hip thrust a una pierna.

Cubriendo estas tres familias no queda ninguna porción sin estímulo, aunque solo entrenes glúteo dos veces por semana.

Los mejores ejercicios para glúteos (con y sin material)

Ejercicios de glúteos que combinan extensión de cadera, trabajo unilateral y abducción

Para desarrollar unos glúteos firmes, redondos y fuertes necesitas ejercicios que combinen potencia, estabilidad y control. No todos los movimientos estimulan igual cada zona del glúteo, por eso la selección importa: extensión de cadera, abducción, estabilidad lateral y cargas progresivas deben convivir dentro de la rutina.

Las series y repeticiones que indicamos son un punto de partida orientativo para trabajo de hipertrofia, dejando entre 1 y 3 repeticiones en recámara (RIR 1–3).

1. Hip thrust o empuje de cadera

Genera gran tensión en la extensión de cadera, mantiene un alto nivel de activación durante todo el recorrido y permite progresar en carga sin comprometer la zona lumbar. Apoya la espalda alta en un banco, mantén la barbilla ligeramente metida y empuja con los talones hasta alinear tronco y muslos, sin arquear la lumbar. Si dudas entre este y la sentadilla, hemos comparado ambos en sentadilla o hip thrust.

3–4 series de 8–12 repeticiones. Descanso de 2–3 minutos.

2. Sentadilla búlgara

Unilateral, estable y durísima. Trabaja el glúteo mayor en su máximo rango, mejora el equilibrio y corrige asimetrías. Inclina ligeramente el tronco hacia delante para aumentar la demanda de cadera. Progresa con mancuernas, barra o chaleco lastrado. Tienes el análisis biomecánico completo de la sentadilla búlgara si quieres afinar la técnica.

3 series de 8–12 repeticiones por pierna.

3. Peso muerto rumano

Estimula toda la cadena posterior, con especial énfasis en el glúteo mayor gracias al patrón de bisagra de cadera. Lleva la cadera atrás manteniendo la espalda neutra y baja hasta notar el estiramiento en los isquios, sin buscar tocar el suelo. Revisa la ejecución en la guía del peso muerto rumano.

3–4 series de 8–10 repeticiones.

4. Puente de glúteos

Similar al hip thrust, pero con rango más corto y mayor facilidad para percibir la contracción. Perfecto para principiantes, calentamientos o series de alta repetición.

3 series de 12–20 repeticiones.

5. Zancadas caminando o inversas

Activan el glúteo en cada paso, exigen estabilidad y permiten trabajar unilateralmente. Las zancadas inversas suelen cargar más glúteo y menos rodilla, siendo una opción segura para progresar. Da un paso largo y empuja con el talón de la pierna adelantada.

3 series de 10–12 repeticiones por pierna.

6. Patada de glúteo en polea o con goma

Un clásico para el glúteo mayor. Permite aislar el movimiento, mantener tensión constante y trabajar con ángulos que otros ejercicios no alcanzan. Lleva la pierna atrás desde la cadera, sin arquear la lumbar para ganar recorrido.

3 series de 12–15 repeticiones por pierna.

7. Abducción de cadera en máquina o banda

Un básico para el glúteo medio. Mejora la estabilidad lateral, previene el valgo de rodilla y complementa a los ejercicios globales. Inclinar ligeramente el tronco hacia delante aumenta la demanda sobre el glúteo medio.

3 series de 15–20 repeticiones.

8. Step up o subida a banco

Excelente para activar glúteo mayor y medio. Refuerza la fuerza unilateral y mejora la capacidad de empuje vertical. Usa un cajón a la altura de la rodilla o algo más alto y sube empujando con el talón, sin impulsarte con la pierna de abajo.

3 series de 8–12 repeticiones por pierna.

9. Monster walk con banda

Ideal para la activación previa al entrenamiento o como ejercicio accesorio. Refuerza el glúteo medio y mejora la estabilidad durante sentadillas y zancadas. Mantén una semisentadilla y da pasos laterales sin juntar los pies.

2–3 series de 15–20 pasos por lado.

10. Glute kickback con cable o máquina

Aísla de forma muy efectiva la extensión de cadera. Perfecto para añadir volumen adicional sin sobrecargar la zona lumbar, normalmente al final de la sesión.

2–3 series de 12–15 repeticiones por pierna.

Qué dice la evidencia sobre cuál activa más el glúteo

Aquí conviene ser preciso, porque casi todos los rankings de «mejores ejercicios para glúteos» que circulan se apoyan en un solo criterio: la electromiografía de superficie (EMG).

Una revisión sistemática de 16 estudios analizó los niveles de activación del glúteo mayor en ejercicios de fuerza con carga externa. Su conclusión: el step-up y sus variantes presentan los niveles más altos de activación, seguidos de peso muerto, hip thrust, zancadas y sentadillas. Todos ellos entran en la categoría de activación muy alta, por encima del 60 % de la contracción voluntaria isométrica máxima (3).

Es decir: el hip thrust es excelente, pero no es «el rey» indiscutible según los datos de activación. Y hay un matiz todavía más importante.

Un estudio de 2025 comparó, en ocho ejercicios de cadera, la clasificación por EMG frente a la fuerza muscular real estimada mediante un modelo neuromusculoesquelético. La concordancia entre ambas clasificaciones fue débil (ρ de Spearman entre 0,29 y 0,51). Y el dato demoledor: la amplitud pico de EMG explicaba por sí sola solo el 5 % de la fuerza pico del glúteo mayor y el 19 % de la del glúteo medio (4).

Ordenar ejercicios por «cuánto activa» es un criterio mucho más débil de lo que se asume: el EMG explica apenas el 5 % de la fuerza real sobre el glúteo mayor.

¿Qué implica esto en la práctica? Tres cosas:

  • Deja de buscar «el mejor ejercicio». No existe un ganador claro, y el criterio con el que se elegía al ganador es frágil.
  • Prioriza la tensión mecánica y la sobrecarga progresiva por encima de la sensación de congestión o de lo que marque un ranking de activación.
  • Combina patrones. Un ejercicio dominante de cadera con carga, uno unilateral y uno de abducción cubren el músculo entero sin depender de que uno solo sea el óptimo.

Investigaciones previas del mismo grupo ya habían caracterizado las fuerzas reales que soportan los músculos glúteos en ejercicios de prevención y readaptación, apuntando en la misma dirección (5).

Ejercicios para glúteo medio

El glúteo medio es el gran olvidado de la mayoría de rutinas, y es un error caro. Es el responsable de que la pelvis no bascule al apoyar una sola pierna, y su debilidad está detrás del valgo de rodilla, de buena parte de las molestias de cadera y de esa sensación de inestabilidad al bajar en sentadilla.

Además, es el que aporta la anchura en la parte lateral y superior del glúteo. Un glúteo mayor grande con un medio débil produce una forma plana por los lados, por mucho volumen que se acumule atrás.

💡 Recuerda el dato: en el glúteo medio, el EMG explica el 19 % de la fuerza real. Es el porcentaje más alto medido, pero sigue siendo minoritario. Carga y progresión mandan.

Abducción de cadera de pie o en máquina

El ejercicio más directo. En máquina permite progresar en carga con facilidad; de pie con polea o banda añade demanda de estabilidad en la pierna de apoyo. Inclina el tronco ligeramente hacia delante para orientar mejor la fibra.

3–4 series de 12–20 repeticiones.

Elevación lateral de pierna tumbado

Clásico y muy accesible. Tumbado de lado, con el cuerpo alineado, eleva la pierna sin rotar la pelvis hacia atrás: ese giro es el error que transfiere el trabajo al tensor de la fascia lata. Puedes añadir tobillera lastrada o banda.

3 series de 15–20 repeticiones por lado.

Clam shell o almeja

Trabaja abducción y rotación externa a la vez. Tumbado de lado con las rodillas flexionadas, separa la rodilla superior manteniendo los pies juntos y la pelvis quieta. Muy usado en readaptación y como activación previa.

2–3 series de 15–20 repeticiones por lado.

Monster walk y caminata lateral con banda

La banda por encima de las rodillas o en los tobillos obliga al glúteo medio a mantener la separación durante todo el desplazamiento. Combina bien como preactivación o como finisher. Si quieres más opciones, tenemos una guía de ejercicios con bandas elásticas.

2–3 series de 15–20 pasos por lado.

Step-up lateral

Sube lateralmente a un cajón controlando que la rodilla no se vaya hacia dentro. Combina carga, unilateralidad y demanda de estabilidad pélvica, y es una de las variantes de step-up que la literatura sitúa entre las de mayor activación glútea (3).

3 series de 8–12 repeticiones por pierna.

Con incluir dos de estos ejercicios, dos veces por semana, ya cubres el glúteo medio de sobra. No necesita sesiones propias: encaja perfectamente al final del trabajo de pierna o como activación previa.

Ejercicios de glúteos en casa y sin material

Se puede entrenar glúteo en casa, pero conviene ser honesto sobre el techo: sin posibilidad de aumentar la carga, el progreso se frena antes. La solución no es hacer más repeticiones indefinidamente, sino buscar formas de progresar.

Estos son los ejercicios que mejor funcionan sin equipamiento:

  • Puente de glúteos a una pierna — 3 × 10–15 por lado.
  • Hip thrust con la espalda en el sofá, a una o dos piernas — 3 × 10–15.
  • Zancadas inversas — 3 × 12 por pierna.
  • Step-up en un escalón o silla estable — 3 × 10 por pierna.
  • Elevaciones laterales y clam shell — 3 × 15–20 por lado.
  • Sentadilla búlgara con el pie trasero en el sofá — 3 × 10 por pierna.

Para seguir progresando sin cargas: pasa a variantes unilaterales, ralentiza la fase excéntrica (3–4 segundos), añade pausas isométricas arriba, reduce el descanso entre series o incorpora una mochila cargada y bandas elásticas. Es la aplicación práctica del principio de sobrecarga progresiva cuando no hay barra disponible.

Cómo activar los glúteos antes de entrenar

La activación previa es clave para que los glúteos trabajen desde la primera serie y no deleguen su función en la zona lumbar, los isquios o los cuádriceps. No se trata de fatigar el músculo, sino de preparar la cadera para moverse con estabilidad.

Ejercicios de activación con banda elástica

Las bandas elásticas son una de las herramientas más efectivas para activar el glúteo medio y mayor. Movimientos como monster walks, abducciones, clam shells o mini sentadillas con banda aumentan la tensión lateral y obligan al glúteo medio a estabilizar la pelvis antes de iniciar el trabajo pesado. Unos 5–8 minutos son suficientes.

Movilidad de cadera y calentamiento dinámico

Un glúteo fuerte también necesita una cadera móvil. Incorporar aperturas de cadera, elevaciones dinámicas de pierna, 90/90 o desplazamientos laterales ayuda a liberar tensiones del psoas, activar el core y mejorar la alineación pélvica. Esta movilidad prepara el rango completo para la sentadilla o el hip thrust.

Control de la postura y conexión mente-músculo

Antes de cargar peso, es fundamental encontrar y mantener una pelvis neutra, activar el core profundo y sentir la contracción del glúteo de forma consciente. Practicar la contracción isométrica o la elevación de cadera sin carga permite fijar la técnica antes de pasar a movimientos más intensos, y reduce compensaciones (6).

Errores comunes al entrenar glúteos

Aunque los glúteos son un grupo muscular muy agradecido, muchos entrenamientos no generan los resultados esperados por fallos técnicos o de programación. Evitar estos errores marca la diferencia entre un glúteo que «se activa un poco» y uno que realmente crece y se fortalece.

Elegir ejercicios solo por su «activación»

Es el error más extendido y el menos evidente. Como hemos visto, la amplitud de EMG explica una fracción mínima de la fuerza real que soporta el músculo (4). Seleccionar ejercicios porque «se notan más» o porque encabezan un ranking de activación no garantiza mejor estímulo de crecimiento.

Priorizar ejercicios que no estimulan bien el glúteo

Movimientos como sentadillas muy verticales, extensiones de cuádriceps o pesos muertos mal ejecutados a veces cargan más el lumbar o los cuádriceps que el glúteo. No son malos ejercicios, pero no deberían ser el núcleo del entrenamiento si tu objetivo es hipertrofia del glúteo. Seleccionar movimientos dominantes de cadera es esencial.

No usar suficiente rango de movimiento

Muchos ejercicios de glúteo requieren un ROM completo para activarlo realmente. Subir el peso a costa de recortar recorrido es uno de los motivos por los que el glúteo deja de crecer. Sentir el estiramiento y la contracción completa importa más que añadir kilos por añadir.

No progresar en carga ni volumen

El glúteo responde muy bien a la sobrecarga progresiva, tanto en peso como en repeticiones y series. Mantener siempre las mismas rutinas, cargas y repeticiones limita el estímulo. Planificar una progresión semanal o mensual es imprescindible.

Ejecutar sin control o compensar con la zona lumbar

Uno de los errores más comunes es mover la pelvis en lugar del glúteo, o arquear la zona lumbar para completar el movimiento. Esto resta eficacia y puede generar molestias. La técnica debe ser limpia, con la cadera mandando y el lumbar estable.

Olvidarse del glúteo medio

El glúteo medio es clave para la estabilidad de la cadera y para la forma lateral del glúteo. Ignorarlo provoca desequilibrios, molestias en rodilla y menor fuerza en ejercicios globales. Debe trabajarse de forma específica varias veces por semana.

Cómo organizar una rutina semanal para glúteos

Organización semanal del entrenamiento de glúteos con sesiones complementarias y recuperación

Para que los glúteos crezcan necesitas una planificación estructurada, no añadir ejercicios al azar. La clave es equilibrar días de trabajo dominante de cadera, ejercicios unilaterales y movimientos que activen el glúteo medio.

Frecuencia y volumen ideal

Los glúteos progresan mejor con 2 a 3 sesiones semanales, siempre que el volumen esté bien distribuido. Un rango orientativo suele ser 10–20 series semanales, ajustando según tu nivel y tu capacidad de recuperación.

Ejemplo de rutina de 3 y 4 días

Rutina 3 días (glúteo + pierna combinada):

  • Día 1: Hip thrust pesado + abducciones + zancadas inversas
  • Día 2: Peso muerto rumano + step ups + trabajo de glúteo medio
  • Día 3: Sentadilla búlgara + puente de glúteos + patada en polea

Rutina 4 días (orientada a hipertrofia):

  • Día 1: Hip thrust + abducción + elevaciones de cadera unilaterales
  • Día 2: Pierna dominante de cuádriceps (sentadilla, prensa) + accesorios para glúteo
  • Día 3: Peso muerto rumano + zancadas caminando + abductores
  • Día 4: Glúteo aislado: puente, kickbacks, banda, monster walks

Si buscas un plan cerrado y progresivo en lugar de un esquema orientativo, tenemos una rutina completa de hipertrofia de glúteos desarrollada semana a semana.

Cómo combinar ejercicios de glúteos con pierna y core

El glúteo no vive aislado: trabaja en conjunto con cuádriceps, isquios y core. Para maximizar su desarrollo:

  • Coloca los dominantes de cadera al inicio del entrenamiento.
  • Usa los ejercicios unilaterales para corregir asimetrías.
  • Mantén el core firme para evitar compensaciones en la zona lumbar.
  • Evita entrenar glúteos justo después de una sesión muy cargada de pierna que ya los haya fatigado.

Construir unos glúteos firmes y fuertes no depende de un solo ejercicio milagroso, sino de una combinación de técnica, selección de movimientos, activación previa y planificación coherente. Y, sobre todo, de dejar de perseguir el ejercicio que más «se nota» y empezar a perseguir el que puedes cargar y progresar de forma sostenida.

Si quieres aprender a planificar entrenamientos de hipertrofia con criterio profesional, en ENFAF puedes formarte con el Máster en Hipertrofia y Culturismo Natural. Porque unos glúteos fuertes no solo se ven: te protegen, te estabilizan y elevan tu rendimiento en cada movimiento.

Preguntas frecuentes sobre ejercicios de glúteos

¿Cuál es el ejercicio más efectivo para los glúteos?

No hay uno solo. Por niveles de activación medidos con EMG, el step-up y sus variantes encabezan la lista, seguidos de peso muerto, hip thrust, zancadas y sentadillas. Pero la evidencia reciente muestra que la activación por EMG explica solo una fracción de la fuerza real sobre el músculo, así que el criterio útil es otro: elige ejercicios dominantes de cadera que puedas cargar y progresar con buena técnica.

¿Cuántas veces a la semana debo entrenar glúteos?

Lo ideal es entrenarlos 2 a 3 veces por semana, distribuyendo bien el volumen para evitar fatiga excesiva. Con 10–20 series semanales puedes progresar de forma consistente. Más frecuencia no significa mejores resultados: importa la calidad del estímulo y la progresión.

¿Qué ejercicios aumentan más los glúteos?

Los que generan alta tensión en la extensión de cadera y permiten progresar en carga: hip thrust, peso muerto rumano, sentadilla búlgara, step-up y puente de glúteos. Combinarlos con trabajo específico de glúteo medio —abducciones, monster walks, elevaciones laterales— asegura un desarrollo completo.

¿Cómo trabajar las tres partes del glúteo?

Con tres tipos de estímulo a lo largo de la semana: extensión de cadera con carga para el glúteo mayor, abducción de cadera para el medio y el menor, y trabajo unilateral para exigir control rotacional y estabilidad a los tres a la vez.

¿Se pueden trabajar glúteos sin material?

Sí, pero es más difícil progresar a largo plazo. Puedes empezar con puentes, hip thrust a una pierna, zancadas y abducciones. Para seguir avanzando sin cargas: variantes unilaterales, excéntricas lentas, pausas isométricas y bandas elásticas. Añadir lastre acaba siendo necesario para seguir generando hipertrofia.

¿Qué es el método 888 para glúteos?

Es un esquema que circula en redes sociales y foros, no una recomendación procedente de la literatura científica. Consiste en hacer 8 elevaciones de cadera con rango completo, 8 pulsaciones parciales y una isometría de 8 segundos, durante 3–4 series. Funciona como técnica de intensificación puntual, pero no tiene nada de especial frente a otras formas de acumular tensión y volumen. Si lo usas, que sea como recurso ocasional, no como base de la programación.

¿Es posible levantar unos glúteos caídos?

El entrenamiento de fuerza puede aumentar el volumen y la firmeza del glúteo, lo que mejora su aspecto y su contorno. Lo que no puede hacer es modificar la estructura ósea de la pelvis, la inserción de los músculos ni la distribución de grasa de forma localizada. Combinar hipertrofia de glúteo con un manejo razonable del porcentaje graso es lo que produce cambios visibles.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse el cambio?

Con buena técnica, activación correcta y progresión semanal, los cambios pueden verse en 4–8 semanas, especialmente en principiantes. En niveles intermedios y avanzados, el progreso depende más de la programación y de mantener la sobrecarga progresiva.

¿Qué diferencia hay entre glúteo y pierna?

El glúteo forma parte del tren inferior, pero no es «pierna» en sentido estricto. Su función principal es la extensión, abducción y estabilización de la cadera, no la flexo-extensión de rodilla como los cuádriceps o los isquios. Por eso requiere ejercicios propios y no basta con hacer solo sentadilla o prensa.

Publicación revisada por:

Dr. Robert Usach

Dr. Robert Usach

Doctor en Actividad Física y experto en biomecánica aplicada a la hipertrofia; dirige contenidos en ENFAF y une ciencia y práctica.

Referencias bibliográficas

  1. Lee KY, et al. Sci Rep. 2022. doi:10.1038/s41598-022-13190-5. https://www.nature.com/articles/s41598-022-13190-5
  2. Anetai H, et al. Sci Rep. 2025. doi:10.1038/s41598-025-05361-x. https://www.nature.com/articles/s41598-025-05361-x
  3. Neto WK, Soares EG, Vieira TL, Aguiar R, Chola TA, Sampaio VL, Gama EF. Gluteus maximus activation during common strength and hypertrophy exercises: a systematic review. J Sports Sci Med. 2020;19(1):195-203. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32132843/
  4. Collings TJ, Bourne MN, Barrett RS, Meinders E, Gonçalves B, Shield AJ, Diamond LE. Reconsidering exercise selection with EMG: poor agreement between ranking hip exercises with gluteal EMG and muscle force. Med Sci Sports Exerc. 2025;57(9):1829-1837. doi:10.1249/MSS.0000000000003733. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40263750/
  5. Collings TJ, Bourne MN, Barrett RS, Meinders E, Gonçalves BAM, Shield AJ, Diamond LE. Gluteal muscle forces during hip-focused injury prevention and rehabilitation exercises. Med Sci Sports Exerc. 2023;55(4):650-660. doi:10.1249/MSS.0000000000003091. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36918403/
  6. DiStefano LJ, Blackburn JT, Marshall SW, Padua DA. Gluteal muscle activation during common therapeutic exercises. J Orthop Sports Phys Ther. 2009;39(7):532-540. doi:10.2519/jospt.2009.2796. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19574661/

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