
La prediabetes es una de las alteraciones metabólicas más frecuentes y, a la vez, una de las más infravaloradas. No duele, casi nunca da síntomas y puede pasar desapercibida durante años. Sin embargo, indica que el organismo ya ha empezado a perder capacidad para regular la glucosa de forma eficiente.
Detrás de una glucosa «un poco alta» hay un proceso en marcha: resistencia a la insulina, alteraciones en el hígado y una sobrecarga progresiva de las células beta del páncreas. La buena noticia es que, a diferencia de la diabetes tipo 2 establecida, la prediabetes es en muchos casos reversible, siempre que se actúe sobre los factores que la han provocado.
En esta guía verás qué es la prediabetes, qué valores la definen, qué síntomas y señales pueden aparecer, quién tiene más riesgo, por qué no conviene subestimarla y qué dice la evidencia sobre cómo revertirla.
Este artículo es divulgativo. El diagnóstico de prediabetes debe hacerlo un profesional sanitario a partir de una analítica, y cualquier tratamiento farmacológico requiere prescripción médica.
Qué es la prediabetes
La prediabetes es una situación en la que la glucosa en sangre está por encima de lo normal pero por debajo del umbral de diabetes. No es una enfermedad aislada, sino una fase intermedia en el desarrollo de la diabetes tipo 2, también llamada hiperglucemia intermedia. Se identifica con cualquiera de estos tres criterios (1):
- Glucosa en ayunas entre 100 y 125 mg/dL (glucosa alterada en ayunas)
- Hemoglobina glicosilada (HbA1c) entre 5,7 % y 6,4 %
- Glucosa a las 2 horas de una sobrecarga oral de 75 g de glucosa entre 140 y 199 mg/dL (intolerancia a la glucosa)
Prediabetes y resistencia a la insulina: no son lo mismo
Están muy relacionadas, pero no son sinónimos. La resistencia a la insulina es el proceso de fondo: los tejidos, sobre todo el músculo y el hígado, responden peor a la insulina. La prediabetes es la consecuencia visible en la analítica, cuando ese proceso ya ha empezado a elevar la glucosa. Se puede tener resistencia a la insulina con la glucosa todavía normal; te explicamos cómo detectarla en cómo saber si tienes resistencia a la insulina.

Cómo se desarrolla
Al principio, el músculo capta peor la glucosa y el hígado sigue fabricándola aunque no haga falta. Para compensar, el páncreas segrega más insulina, y durante un tiempo la glucosa se mantiene casi normal. Con los años, las células beta pierden capacidad de respuesta, la compensación se queda corta y la glucosa empieza a subir: primero a rango de prediabetes y, si nada cambia, a rango de diabetes.
Cuántas personas tienen prediabetes en España
Es muy frecuente. En el estudio Di@bet.es, representativo de la población adulta española, alrededor de un 15 % de los participantes presentaba alguna forma de prediabetes (glucosa alterada en ayunas, intolerancia a la glucosa o ambas), y casi un 30 % tenía algún trastorno del metabolismo de los hidratos de carbono, incluida la diabetes. Además, cerca de la mitad de las personas con diabetes no sabían que la tenían (2).
Valores de la prediabetes
El diagnóstico no depende de una sola prueba. Cada marcador mide algo distinto: la glucosa en ayunas refleja un momento concreto, la HbA1c el promedio de los últimos 2-3 meses y la sobrecarga oral cómo responde el organismo tras una carga de glucosa.
| Parámetro | Normal | Prediabetes | Diabetes |
|---|---|---|---|
| Glucosa en ayunas | < 100 mg/dL | 100-125 mg/dL | ≥ 126 mg/dL |
| HbA1c | < 5,7 % | 5,7-6,4 % | ≥ 6,5 % |
| Glucosa a las 2 h (sobrecarga oral) | < 140 mg/dL | 140-199 mg/dL | ≥ 200 mg/dL |

Valores según los criterios de la Asociación Americana de Diabetes (1). Para confirmar una diabetes, salvo síntomas claros, el resultado debe repetirse en una segunda analítica.
Glucosa 105 o 110 en ayunas: ¿es prediabetes?
Depende del criterio. La Asociación Americana de Diabetes considera glucosa alterada en ayunas a partir de 100 mg/dL (1), mientras que la Organización Mundial de la Salud mantiene el umbral en 110 mg/dL (110-125 mg/dL) (3). Por eso, con una glucosa de 105 mg/dL, unos informes hablarán de prediabetes y otros no; con 110 mg/dL o más, ambos criterios coinciden.
En cualquier caso, un valor aislado no es un diagnóstico: conviene repetirlo en ayunas de 8 horas y completarlo con la HbA1c.
Hemoglobina glicosilada: 5,7-6,4 %
La HbA1c tiene la ventaja de no depender del ayuno ni de un día concreto, pero puede alterarse en situaciones como la anemia o algunas hemoglobinopatías. Te explicamos cómo interpretarla en nuestra guía de la hemoglobina glicosilada.
Sobrecarga oral de glucosa: 140-199 mg/dL a las 2 horas
Detecta alteraciones que no aparecen en ayunas, porque pone a prueba la capacidad del organismo para manejar la glucosa tras una carga. En el estudio Di@bet.es, la intolerancia a la glucosa fue la forma de prediabetes más frecuente (2), lo que significa que muchas personas con glucosa normal en ayunas podrían pasar desapercibidas si solo se mide esta.
Síntomas de la prediabetes
En la mayoría de los casos, la prediabetes no produce síntomas. El aumento compensatorio de la insulina mantiene la glucosa relativamente controlada y el cuerpo no da señales claras. Por eso casi siempre se descubre en una analítica rutinaria.
Señales que pueden hacer sospechar
Algunas manifestaciones pueden sugerir que la regulación de la glucosa no es óptima, aunque ninguna es específica:
- Cansancio persistente y bajones de energía
- Somnolencia después de comer, sobre todo tras comidas ricas en hidratos de carbono
- Hambre frecuente y antojos de dulce
- Aumento de la grasa abdominal y dificultad para perderla
- Manchas oscuras en la piel (acantosis nigricans)
- En mujeres, alteraciones del ciclo menstrual asociadas al síndrome de ovario poliquístico
- Coexistencia con otras alteraciones: tensión arterial alta, triglicéridos altos o HDL bajo
Si la glucosa llega a niveles de diabetes, pueden aparecer los síntomas clásicos: mucha sed, orinar con frecuencia, visión borrosa o pérdida de peso sin motivo. Si los notas, consulta con tu médico.
Acantosis nigricans: la señal en la piel
Es un oscurecimiento y engrosamiento de la piel, de tacto aterciopelado, que aparece sobre todo en el cuello, las axilas y los pliegues. Se relaciona con niveles altos de insulina y es una de las pocas señales visibles de un problema metabólico de fondo.
Prediabetes en mujeres
La resistencia a la insulina está estrechamente ligada al síndrome de ovario poliquístico, que puede cursar con ciclos irregulares, acné o exceso de vello. Además, haber tenido diabetes gestacional aumenta el riesgo de desarrollar prediabetes y diabetes tipo 2 años después.
¿La prediabetes engorda?
La relación es bidireccional. El exceso de grasa, sobre todo la grasa visceral, favorece la resistencia a la insulina, y los niveles altos de insulina facilitan a su vez el almacenamiento de grasa abdominal. La prediabetes no engorda por sí sola, pero forma parte de un entorno metabólico que facilita ganar peso si no se interviene.
Factores de riesgo
Factores modificables
- Exceso de grasa corporal, especialmente abdominal
- Sedentarismo: el músculo es el principal destino de la glucosa tras las comidas
- Alimentación basada en ultraprocesados, azúcares añadidos y harinas refinadas
- Dormir poco y estrés crónico, que alteran la regulación hormonal; lo explicamos en estrés crónico y burnout
- Tabaco
Factores no modificables
- Edad: el riesgo aumenta con los años
- Antecedentes familiares de diabetes tipo 2
- Haber tenido diabetes gestacional
- Síndrome de ovario poliquístico
Test FINDRISC: estimar tu riesgo
El cuestionario FINDRISC estima el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en los próximos 10 años a partir de datos sencillos: edad, índice de masa corporal, perímetro de cintura, actividad física, consumo de fruta y verdura, medicación para la tensión, antecedentes de glucosa alta y familiares con diabetes. Es muy utilizado en atención primaria en España, pero no sustituye a una analítica: sirve para decidir quién debería hacérsela.
¿Es peligrosa la prediabetes?
No es una enfermedad establecida, pero tampoco un estado «normal». Tiene dos consecuencias principales.
Riesgo de progresar a diabetes tipo 2
Cada año, entre un 5 % y un 10 % de las personas con prediabetes desarrollan diabetes, y el riesgo es mayor cuando coinciden la glucosa alterada en ayunas y la intolerancia a la glucosa (4). Pero la progresión no es inevitable: una proporción similar vuelve a valores normales, y la intervención sobre el estilo de vida reduce el riesgo de forma notable (4, 5). Si quieres saber qué ocurre cuando se llega a ese punto, consulta nuestra guía de la diabetes tipo 2.
Riesgo cardiovascular
El riesgo no empieza con el diagnóstico de diabetes. La prediabetes suele acompañarse de tensión arterial elevada, triglicéridos altos, HDL bajo y grasa abdominal, y se asocia a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Por eso conviene revisar todo el perfil metabólico, no solo la glucosa.
Relación con otras alteraciones metabólicas
La prediabetes rara vez viene sola. Comparte origen —la resistencia a la insulina— con el hígado graso, el síndrome de ovario poliquístico y el síndrome metabólico. Mejorar uno suele mejorar los demás.
Cómo revertir la prediabetes
El objetivo no es solo bajar la glucosa, sino mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la carga metabólica. La evidencia más sólida procede de los ensayos de prevención con cambios en el estilo de vida.
Lo que dice la evidencia: el estudio DPP
En el Diabetes Prevention Program, más de 3.000 adultos con prediabetes y sobrepeso se asignaron a un programa intensivo de estilo de vida, a metformina o a placebo. El programa de estilo de vida, con el objetivo de perder un 7 % del peso y hacer al menos 150 minutos semanales de actividad física, redujo la aparición de diabetes un 58 % en unos 3 años; la metformina la redujo un 31 % (5).

Es decir, los cambios de hábitos fueron casi el doble de eficaces que el fármaco. Otros ensayos de prevención muestran reducciones del riesgo de entre un 40 % y un 70 % con intervención sobre el estilo de vida (4).
Perder peso: con un 5-7 % ya hay beneficio
En personas con sobrepeso, una pérdida del 5-7 % del peso corporal ya mejora de forma clara la sensibilidad a la insulina y el control de la glucosa (5). No hace falta llegar a un «peso ideal»: en una persona de 90 kg, eso supone entre 4,5 y 6,5 kg.
La pérdida de peso es aún más potente en fases más avanzadas: en el ensayo DiRECT, con personas que ya tenían diabetes tipo 2, casi la mitad consiguió la remisión al año con un programa estructurado de pérdida de peso, y la tasa de remisión aumentaba cuanto mayor era la pérdida (6). Si esto es posible en la diabetes, en la prediabetes el margen de mejora es todavía mayor.
Ejercicio: 150 minutos semanales y fuerza
El ejercicio aumenta la captación de glucosa por el músculo incluso sin necesidad de insulina y mejora la composición corporal. La referencia es acumular al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada (5), y combinarla con entrenamiento de fuerza 2-3 días por semana aporta beneficios adicionales, porque más masa muscular significa más capacidad para almacenar y usar glucosa.
Alimentación
No existe una única dieta válida, pero sí unos principios comunes: priorizar alimentos poco procesados, verduras, legumbres, fruta entera, cereales integrales, proteína de calidad y grasas como el aceite de oliva virgen extra, y reducir los azúcares añadidos, las bebidas azucaradas y las harinas refinadas. El patrón mediterráneo es el que mejor encaja con estos principios.
Tienes un desarrollo completo, con el método del plato y un menú semanal, en nuestra guía de dieta para la prediabetes.
Dormir bien y gestionar el estrés
Dormir poco o mal y mantener un estrés elevado de forma sostenida empeoran la sensibilidad a la insulina. Cuidar el descanso forma parte del tratamiento, no es un complemento.
Metformina y suplementos
La metformina puede valorarse en personas con prediabetes y riesgo alto de progresión, por ejemplo con obesidad importante o antecedentes de diabetes gestacional, pero siempre con prescripción médica y sin sustituir a los cambios de hábitos. Suplementos como la berberina han mostrado efectos sobre la glucosa en algunos estudios, pero su evidencia es más limitada.
¿Cuánto tarda en revertirse la prediabetes?
Depende del punto de partida y de la constancia. Las mejoras en la glucosa y la HbA1c suelen empezar a verse en los primeros 3 a 6 meses de cambios sostenidos, que es también el intervalo habitual para repetir la analítica. Lo importante es mantener los cambios: si se abandonan, los valores tienden a volver.
Seguimiento médico de la prediabetes
Tras el diagnóstico, es habitual repetir los parámetros de glucosa cada 3-6 meses mientras se hacen cambios y, cuando se normalizan, al menos una vez al año. Conviene revisar también:
- Perfil lipídico (triglicéridos, HDL, LDL)
- Tensión arterial y perímetro de cintura
- Función hepática; unas transaminasas altas pueden sugerir hígado graso
- En algunos casos, insulina en ayunas y el índice HOMA-IR, que puedes calcular con nuestra calculadora HOMA-IR
Es recomendable la valoración por endocrinología si los valores empeoran pese a los cambios, si hay varios factores de riesgo o si se plantea tratamiento farmacológico.
Mitos sobre la prediabetes
- «Si no tengo síntomas, no tengo nada»: la ausencia de síntomas es precisamente lo que la hace peligrosa
- «Es inevitable con la edad»: el riesgo aumenta con los años, pero muchas personas no la desarrollan y otras la revierten
- «Con dejar el azúcar basta»: ayuda, pero influyen también el peso, la actividad física, el sueño y el conjunto de la dieta
- «La metformina lo soluciona»: en el DPP, los cambios de estilo de vida fueron más eficaces que el fármaco (5)
Si quieres aprender a abordar estos casos con criterio profesional, el Máster en Nutrición Clínica aplicada a Patologías, Endocrinología y Salud de ENFAF integra la evidencia científica con la práctica en consulta.
Preguntas frecuentes sobre la prediabetes
¿Cuándo se considera que hay prediabetes?
Con una glucosa en ayunas de 100-125 mg/dL, una HbA1c de 5,7-6,4 % o una glucosa de 140-199 mg/dL a las 2 horas de una sobrecarga oral (1). La OMS sitúa el límite inferior de la glucosa en ayunas en 110 mg/dL (3).
¿Qué síntomas tiene la prediabetes?
Normalmente ninguno. A veces aparecen cansancio, somnolencia tras las comidas, hambre frecuente, más grasa abdominal o manchas oscuras en el cuello o las axilas, pero no son específicos.
¿Se puede revertir la prediabetes?
Sí, en muchos casos. Cada año una parte de las personas con prediabetes vuelve a valores normales (4), y los cambios de estilo de vida reducen el riesgo de diabetes en torno a un 58 % (5).
¿Qué debo hacer para salir de la prediabetes?
Perder un 5-7 % del peso si tienes sobrepeso, hacer al menos 150 minutos de ejercicio a la semana más fuerza, mejorar la alimentación, dormir bien y repetir la analítica en 3-6 meses.
¿Qué es más peligroso, la diabetes o la prediabetes?
La diabetes, porque la glucosa elevada de forma mantenida daña vasos, nervios, riñón y retina. Pero la prediabetes ya aumenta el riesgo cardiovascular y es la antesala de la diabetes, así que conviene tomársela en serio.
¿Qué no puede comer una persona con prediabetes?
No hay alimentos prohibidos, pero conviene limitar bebidas azucaradas, dulces, bollería, ultraprocesados y harinas refinadas. Lo tienes desarrollado en nuestra guía de dieta para la prediabetes.
¿Qué empeora la prediabetes?
Ganar peso, el sedentarismo, una dieta rica en ultraprocesados y azúcares, dormir poco, el estrés crónico y el tabaco.
¿Qué pasa si tengo más de 110 de glucosa en ayunas?
Con una glucosa de 110-125 mg/dL en ayunas, tanto la OMS como la Asociación Americana de Diabetes la consideran alterada (1, 3). Conviene confirmarla, medir la HbA1c y empezar cambios de hábitos cuanto antes.
¿La prediabetes es hereditaria?
Existe predisposición genética, sobre todo si hay familiares con diabetes tipo 2, pero el estilo de vida tiene un papel determinante en que llegue a desarrollarse.
Publicación revisada por:
Referencias bibliográficas
- American Diabetes Association Professional Practice Committee. 2. Diagnosis and classification of diabetes: Standards of Care in Diabetes—2025. Diabetes Care. 2025;48(Suppl 1):S27-S49. doi:10.2337/dc25-S002 https://doi.org/10.2337/dc25-S002
- Soriguer F, Goday A, Bosch-Comas A, et al. Prevalence of diabetes mellitus and impaired glucose regulation in Spain: the Di@bet.es Study. Diabetologia. 2012;55(1):88-93. doi:10.1007/s00125-011-2336-9 https://doi.org/10.1007/s00125-011-2336-9
- World Health Organization, International Diabetes Federation. Definition and diagnosis of diabetes mellitus and intermediate hyperglycaemia. Geneva: WHO; 2006. https://www.who.int/publications/i/item/definition-and-diagnosis-of-diabetes-mellitus-and-intermediate-hyperglycaemia
- Tabák AG, Herder C, Rathmann W, Brunner EJ, Kivimäki M. Prediabetes: a high-risk state for diabetes development. Lancet. 2012;379(9833):2279-2290. doi:10.1016/S0140-6736(12)60283-9 https://doi.org/10.1016/S0140-6736(12)60283-9
- Knowler WC, Barrett-Connor E, Fowler SE, et al. Reduction in the incidence of type 2 diabetes with lifestyle intervention or metformin. N Engl J Med. 2002;346(6):393-403. doi:10.1056/NEJMoa012512 https://doi.org/10.1056/NEJMoa012512
- Lean MEJ, Leslie WS, Barnes AC, et al. Primary care-led weight management for remission of type 2 diabetes (DiRECT): an open-label, cluster-randomised trial. Lancet. 2018;391(10120):541-551. doi:10.1016/S0140-6736(17)33102-1 https://doi.org/10.1016/S0140-6736(17)33102-1
