
El hipertiroidismo es una alteración endocrina caracterizada por una producción excesiva de hormonas tiroideas —tiroxina (T4) y triyodotironina (T3)— por parte de la glándula tiroides, lo que acelera de forma global el metabolismo (1).
Esta hiperactividad afecta a múltiples sistemas del organismo, sobre todo al cardiovascular, al nervioso y al metabólico, y se manifiesta con síntomas como taquicardia, pérdida de peso, nerviosismo, temblor o intolerancia al calor.
En la analítica suele aparecer una TSH suprimida con niveles elevados de T4 libre y/o T3, reflejo de la desregulación del eje hipotálamo-hipófisis-tiroideo (HHT). Conviene diferenciarlo de la tirotoxicosis: ambos implican un exceso de hormonas tiroideas, pero no siempre comparten origen ni tratamiento.
En esta guía verás qué es el hipertiroidismo, sus primeros síntomas, sus causas —con la enfermedad de Graves a la cabeza—, cómo se diagnostica, qué tratamientos existen, qué papel tiene la alimentación, cómo afecta al ejercicio y al embarazo y cuándo es una urgencia.
Este artículo es divulgativo y no sustituye la valoración de tu endocrino. No modifiques ni suspendas tu medicación sin supervisión médica.
Qué es el hipertiroidismo y cómo afecta al organismo
El hipertiroidismo es un estado de hiperfunción tiroidea caracterizado por una producción y liberación aumentadas de hormonas tiroideas (T4 y T3) que escapan al control del eje hipotálamo-hipófisis-tiroideo (1).
Desde un punto de vista fisiopatológico, esto se traduce en una estimulación excesiva de los receptores de hormona tiroidea en los tejidos periféricos, lo que incrementa la tasa metabólica basal y altera la homeostasis de múltiples sistemas.
Cómo se produce el exceso de hormonas tiroideas
En condiciones normales, la secreción tiroidea está regulada por un sistema de retroalimentación negativa:
- El hipotálamo libera TRH
- La hipófisis secreta TSH
- La tiroides produce T4 y T3, que a su vez frenan la TSH
En el hipertiroidismo, este control se pierde por distintos mecanismos:
- Estimulación por anticuerpos: en la enfermedad de Graves, los anticuerpos contra el receptor de TSH (TRAb) activan la glándula de forma continua
- Producción autónoma: nódulos que fabrican hormona sin depender de la TSH
- Liberación no regulada de hormona almacenada: en las tiroiditis, por destrucción del tejido
El resultado es una exposición sostenida de los tejidos a niveles elevados de T3, la forma biológicamente más activa.
Diferencia entre hipertiroidismo y tirotoxicosis

- El hipertiroidismo implica hiperproducción hormonal por parte de la propia glándula
- La tirotoxicosis hace referencia al exceso de hormonas tiroideas circulantes, independientemente de su origen
Por ejemplo, en la enfermedad de Graves hay hipertiroidismo y tirotoxicosis, mientras que en una tiroiditis hay tirotoxicosis sin hipertiroidismo, porque la hormona se libera de forma pasiva (1). Este matiz es clave para orientar el tratamiento.
Hipertiroidismo subclínico vs. clínico
- Subclínico: TSH baja o suprimida con T4 libre y T3 dentro del rango normal
- Clínico (franco): TSH suprimida con elevación de la T4 libre y/o la T3
En el subclínico la alteración puede ser leve y asintomática, pero no siempre es inocua: se asocia a más riesgo de fibrilación auricular y pérdida de masa ósea, sobre todo en personas mayores (1).
Qué ocurre en el organismo
El exceso de hormonas tiroideas produce una activación generalizada del metabolismo: aumenta el consumo de oxígeno y la producción de calor, se incrementa la sensibilidad a las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), se acelera el recambio de proteínas y grasas y se alteran la función cardiovascular y neurológica. Este estado hipermetabólico sostenido explica la mayoría de los síntomas.
Síntomas del hipertiroidismo
Como las hormonas tiroideas actúan sobre prácticamente todos los órganos, los síntomas suelen ser multisistémicos. Su intensidad depende del grado de elevación hormonal, de cuánto tiempo lleva instaurado el cuadro y de la edad de la persona.
Primeros síntomas del hipertiroidismo
Al principio, los síntomas suelen ser sutiles y fáciles de confundir con estrés crónico o ansiedad:
- Palpitaciones o sensación de corazón acelerado
- Nerviosismo, irritabilidad y dificultad para dormir
- Pérdida de peso sin explicación, a menudo con más apetito
- Temblor fino en las manos
- Sensación de calor constante y sudoración
- Cansancio y debilidad muscular, sobre todo al subir escaleras

Síntomas cardiovasculares
El sistema cardiovascular es uno de los más afectados. La T3 aumenta la sensibilidad a las catecolaminas y la contractilidad cardíaca, lo que se traduce en taquicardia en reposo, palpitaciones, aumento del gasto cardíaco y arritmias, especialmente fibrilación auricular en adultos mayores (2).
Síntomas metabólicos
El aumento del gasto energético basal y de la termogénesis produce pérdida de peso —incluso con más apetito—, intolerancia al calor y sudoración excesiva.
Síntomas neurológicos y comportamiento
El exceso de hormona tiroidea aumenta la excitabilidad del sistema nervioso. Es frecuente notar nerviosismo, ansiedad, irritabilidad, labilidad emocional, insomnio, dificultad para concentrarse y temblor fino. Muchas personas describen sentirse «aceleradas» o incapaces de parar, y su entorno percibe más impaciencia o cambios de humor.
Síntomas musculares
El hipertiroidismo acelera la degradación de proteínas y puede producir debilidad muscular, sobre todo en los músculos de muslos y hombros (miopatía tirotóxica). Se nota al subir escaleras, levantarse de una silla o levantar los brazos. Suele revertir al controlar el hipertiroidismo.
Síntomas oculares (orbitopatía de Graves)
En la enfermedad de Graves pueden aparecer manifestaciones oculares por un proceso autoinmune que afecta a los tejidos de la órbita: ojos saltones (exoftalmos), sensación de arenilla, lagrimeo, enrojecimiento, retracción del párpado o visión doble. Este cuadro no depende directamente del nivel de hormonas, sino de la respuesta inmunitaria, y el tabaco es su principal factor de riesgo modificable (3).
Síntomas en la piel, el cabello y el aparato digestivo
- Piel caliente y húmeda, sudoración excesiva
- Caída difusa del cabello y uñas frágiles
- Aumento del número de deposiciones o diarrea leve, por la mayor motilidad intestinal
Hipertiroidismo en mujeres
El hipertiroidismo es más frecuente en mujeres y puede alterar el eje reproductivo, con ciclos irregulares, reglas más escasas (oligomenorrea) o ausentes (amenorrea) y dificultades para concebir. A menudo se confunde con otros desequilibrios hormonales.
Hipertiroidismo en personas mayores
En personas mayores los síntomas pueden ser muy discretos: en lugar de nerviosismo aparece apatía, cansancio, pérdida de peso o una fibrilación auricular como primera manifestación. Por eso se habla a veces de «hipertiroidismo apático», y conviene descartarlo ante una arritmia o una pérdida de peso sin causa aparente (2).
Los síntomas del hipertiroidismo no son aleatorios: son la consecuencia directa de un estado hipermetabólico sostenido y de una mayor respuesta a la adrenalina.
Causas del hipertiroidismo
Distintos mecanismos pueden conducir a un exceso de hormonas tiroideas circulantes. Es fundamental diferenciar el hipertiroidismo verdadero (la glándula produce de más) de los estados de tirotoxicosis sin hiperproducción, porque el tratamiento es distinto.
Enfermedad de Graves (causa más frecuente)
La enfermedad de Graves es la causa más frecuente de hipertiroidismo en los países con aporte suficiente de yodo, sobre todo en adultos jóvenes (1, 2). Es una enfermedad autoinmune en la que se producen anticuerpos que estimulan el receptor de TSH (TRAb). Estos anticuerpos imitan la acción de la TSH y provocan una estimulación continua de la glándula, un aumento de la producción de T4 y T3 y la supresión de la TSH por retroalimentación. El mismo proceso autoinmune explica manifestaciones extratiroideas como la orbitopatía.
Bocio multinodular tóxico y adenoma tóxico
En este caso, el hipertiroidismo se debe a nódulos que funcionan de forma autónoma y producen hormona independientemente de la TSH. Son las causas más habituales después de Graves y son más frecuentes en personas mayores y en zonas con déficit de yodo (2).
Tiroiditis subaguda, silente y posparto
Aquí no hay hiperproducción, sino liberación pasiva de hormonas almacenadas por inflamación o destrucción del tejido tiroideo. Se produce una fase transitoria de tirotoxicosis con captación de yodo baja en la gammagrafía y resolución espontánea en muchos casos. La tiroiditis subaguda suele causar dolor en la parte anterior del cuello, a menudo tras una infección vírica; la silente y la posparto son indoloras (1).
Exceso de yodo y fármacos
Un aporte excesivo de yodo puede desencadenar hipertiroidismo en personas predispuestas, sobre todo con nódulos tiroideos previos (efecto Jod-Basedow). Puede aparecer tras contrastes yodados, suplementos de algas o fármacos ricos en yodo como la amiodarona (1).
Suplementos «para la tiroides» y otros productos
Un análisis de suplementos comercializados para «apoyar la tiroides» encontró que la mayoría contenían cantidades detectables de T3 o T4, algunos en cantidades comparables a una dosis farmacológica (4). También se han publicado casos de tirotoxicosis asociados a la ashwagandha. Si tomas suplementos y tienes síntomas o una analítica alterada, coméntalo con tu médico. Lo explicamos en nuestra guía sobre adaptógenos y ashwagandha.
Otras causas menos frecuentes
- Ingesta excesiva de hormona tiroidea (dosis altas de levotiroxina o uso no médico para adelgazar)
- Adenomas hipofisarios productores de TSH
- Tumores trofoblásticos (por la hCG)
No todas las causas de hipertiroidismo son iguales: algunas producen hormona en exceso y otras simplemente la liberan. Identificar el origen es lo que permite elegir el tratamiento correcto.
¿Es peligroso el hipertiroidismo?
Sí, puede serlo si no se diagnostica y trata adecuadamente. Aunque al principio los síntomas sean leves, la exposición prolongada a hormonas tiroideas elevadas sobrecarga sobre todo el sistema cardiovascular y el hueso. La gravedad depende del grado de exceso hormonal, de su duración y de la presencia de otras enfermedades.
Riesgos cardiovasculares
El exceso de hormonas tiroideas puede producir taquicardia persistente, fibrilación auricular —con el consiguiente riesgo de ictus— y, en casos avanzados o en personas con patología cardíaca previa, insuficiencia cardíaca (1, 2).
Riesgos óseos
El hipertiroidismo acelera el recambio óseo y favorece la pérdida de masa ósea. Incluso en su forma subclínica, un metaanálisis asoció la TSH suprimida a un mayor riesgo de fractura de cadera y de otras fracturas (5).
Tormenta tiroidea
La complicación más grave es la tormenta tiroidea, una emergencia poco frecuente pero potencialmente mortal. Se caracteriza por fiebre alta, taquicardia extrema, agitación o confusión, vómitos o diarrea y fallo de varios órganos. Suele desencadenarse por una infección, una cirugía o el abandono del tratamiento en un hipertiroidismo no controlado (1).
Fiebre alta, taquicardia muy intensa, confusión o agitación en una persona con hipertiroidismo son motivo de acudir a urgencias de inmediato.
Cómo se diagnostica el hipertiroidismo
El diagnóstico integra datos clínicos, analíticos y de imagen con tres objetivos: confirmar el exceso hormonal, identificar su origen y orientar el tratamiento (1).
TSH suprimida con T4 libre y T3 elevadas
La TSH es el marcador más sensible, porque responde rápidamente a los cambios de las hormonas tiroideas. El patrón característico es:
| Parámetro | Normal | Hipertiroidismo subclínico | Hipertiroidismo clínico |
|---|---|---|---|
| TSH | Normal | Baja o suprimida | Suprimida |
| T4 libre | Normal | Normal | Elevada |
| T3 | Normal | Normal | Elevada o normal-alta |
Los rangos de referencia dependen de cada laboratorio, por lo que siempre deben interpretarse con los valores de tu propia analítica.
Anticuerpos contra el receptor de TSH (TRAb)
Los TRAb están elevados en la enfermedad de Graves y confirman su origen autoinmune, lo que permite diferenciarla de las tiroiditis o de los nódulos autónomos (1).
Gammagrafía y ecografía tiroidea
- Gammagrafía: evalúa la captación de yodo. Una captación alta orienta a hiperproducción (Graves o nódulos); una baja, a tiroiditis o aporte externo de hormona
- Ecografía: valora la estructura de la glándula, la presencia de nódulos y el flujo sanguíneo
Cuándo sospechar y pedir analítica
Conviene valorar la función tiroidea ante síntomas compatibles —palpitaciones, pérdida de peso sin explicación, nerviosismo o insomnio persistentes, intolerancia al calor—, ante una fibrilación auricular de nueva aparición y en personas con antecedentes familiares de enfermedad tiroidea u otras enfermedades autoinmunes.
Tratamiento médico del hipertiroidismo
El tratamiento busca reducir la exposición de los tejidos a las hormonas tiroideas: disminuir su síntesis, eliminar el tejido hiperfuncionante o controlar los síntomas. La elección depende de la causa, la gravedad, la edad y el contexto (por ejemplo, embarazo, deseo gestacional o presencia de orbitopatía) (1).
Fármacos antitiroideos: metimazol y propiltiouracilo
El metimazol (o su precursor, el carbimazol) y el propiltiouracilo (PTU) inhiben la síntesis de hormonas tiroideas. El metimazol es el de elección en la mayoría de los casos por su mejor perfil de seguridad; el PTU se reserva para el primer trimestre del embarazo, la tormenta tiroidea o la intolerancia al metimazol (1).
- Su efecto es progresivo, no inmediato
- Requieren analíticas periódicas para ajustar la dosis
- En la enfermedad de Graves suelen mantenerse entre 12 y 18 meses, con posibilidad de remisión al retirarlos (1)
Si tomas antitiroideos y aparece fiebre, dolor de garganta o llagas en la boca, suspende la toma y acude a tu médico o a urgencias para hacer un hemograma: es la forma de detectar a tiempo la agranulocitosis, un efecto adverso raro pero grave (1).
Yodo radiactivo (yodo-131)
El yodo radiactivo se administra por vía oral, es captado por la tiroides y destruye de forma selectiva el tejido hiperfuncionante. Es uno de los tratamientos definitivos más utilizados. Con frecuencia conduce a hipotiroidismo, que se trata con levotiroxina. Está contraindicado en el embarazo y la lactancia, y conviene evitar el embarazo en los meses posteriores (1).
Tiroidectomía
La cirugía consiste en extirpar total o parcialmente la tiroides. Se plantea ante bocios grandes con síntomas compresivos, sospecha de malignidad, orbitopatía moderada o grave, embarazo con mal control farmacológico o preferencia del paciente. Tras una tiroidectomía total es necesario el tratamiento sustitutivo con levotiroxina (1).
Betabloqueantes para el control de los síntomas
Los betabloqueantes, como el propranolol, no actúan sobre la causa, pero controlan con rapidez la taquicardia, las palpitaciones, el temblor y la ansiedad. Se utilizan como apoyo en las fases sintomáticas y en las tirotoxicosis transitorias (1).

El tratamiento del hipertiroidismo no siempre busca solo «normalizar la tiroides»: a veces se trata de controlar los efectos del exceso hormonal y otras de eliminar su origen.
Alimentación en el hipertiroidismo: qué comer y qué evitar
La alimentación no trata el hipertiroidismo, pero sí ayuda a manejar sus consecuencias. Los objetivos nutricionales son:
- Cubrir el aumento del gasto energético y frenar la pérdida de peso y de masa muscular
- Proteger el hueso
- Evitar lo que puede empeorar los síntomas (estimulantes, exceso de yodo)
- Preparar, cuando lo indique el médico, el tratamiento con yodo radiactivo

Yodo: evitar el exceso, no eliminarlo
En el hipertiroidismo conviene evitar las fuentes concentradas de yodo: algas (kelp, wakame, kombu), suplementos con yodo no pautados y productos «para la tiroides». No es necesario eliminar el yodo de la dieta habitual.
Antes de un tratamiento con yodo radiactivo, el equipo médico puede indicar una dieta baja en yodo durante unos días o semanas para mejorar su eficacia. Es una medida puntual y siempre bajo indicación médica.
Nutrientes a reforzar
- Energía y proteína: para frenar la pérdida de peso y preservar la masa muscular. Puede ser útil repartir la comida en más tomas
- Calcio y vitamina D: para proteger la masa ósea. Si tienes dudas sobre tus niveles, revisa nuestra guía sobre la vitamina D baja
- Selenio: en la orbitopatía de Graves leve, la suplementación con selenio durante seis meses mejoró la calidad de vida y frenó la progresión de la afectación ocular en un ensayo clínico (6). Las guías europeas lo recomiendan en la orbitopatía leve, especialmente en zonas con bajo aporte de selenio (3). Fuera de ese contexto, no hay evidencia de que el selenio trate el hipertiroidismo
Cafeína y estimulantes: por qué limitarlos
El hipertiroidismo ya implica una hiperactivación del sistema nervioso. La cafeína, las bebidas energéticas y los preentrenos pueden amplificar la taquicardia, el nerviosismo, la ansiedad y el insomnio, por lo que conviene reducirlos mientras la enfermedad no esté controlada.
Alcohol y tabaco
El alcohol empeora el descanso y puede favorecer arritmias. El tabaco es el principal factor de riesgo modificable de la orbitopatía de Graves: empeora su evolución y reduce la respuesta al tratamiento, por lo que dejar de fumar es una recomendación prioritaria (3).
¿Hay alimentos que «frenen» la tiroides?
No. Se ha propuesto que las crucíferas (brócoli, col, coliflor) o la soja podrían frenar la tiroides, pero su efecto en cantidades habituales no tiene relevancia clínica, y no hay evidencia de que ninguna dieta controle un hipertiroidismo. Pueden formar parte de una alimentación variada sin necesidad de aumentarlas ni evitarlas.
Pérdida de peso: cómo recuperarla sin ganar grasa
Durante la fase activa conviene aumentar la ingesta de forma progresiva y priorizar la proteína. Tras el tratamiento, el metabolismo se normaliza y es frecuente ganar peso si se mantiene el mismo nivel de ingesta, por lo que hay que ajustar la alimentación a la nueva situación y apoyarse en el entrenamiento de fuerza para recuperar masa muscular.
La dieta no cura el hipertiroidismo, pero puede reducir su impacto, proteger el músculo y el hueso y facilitar la recuperación.
Hipertiroidismo y ejercicio
El hipertiroidismo no controlado reduce la tolerancia al esfuerzo: la frecuencia cardíaca ya está elevada en reposo, hay debilidad muscular y el riesgo de arritmias aumenta.
- Fase no controlada: evita los entrenamientos intensos y las competiciones. Actividad suave, como caminar, y solo si tu médico lo permite
- Con la función tiroidea controlada: reintroduce el ejercicio de forma progresiva, priorizando el entrenamiento de fuerza para recuperar la masa muscular y proteger el hueso
- Señales para parar: palpitaciones intensas, mareo, dolor en el pecho o falta de aire desproporcionada
Si tomas betabloqueantes, la frecuencia cardíaca subirá menos con el esfuerzo, así que es mejor guiarse por la sensación de esfuerzo que por el pulsómetro.
Hipertiroidismo y embarazo
El hipertiroidismo durante la gestación requiere un manejo específico que equilibre el control materno y la seguridad fetal (7).
Tirotoxicosis gestacional transitoria
En el primer trimestre, la hCG estimula el receptor de TSH y puede bajar la TSH, sobre todo en mujeres con vómitos intensos (hiperémesis gravídica). Suele ser transitoria y no requiere antitiroideos, por lo que es importante diferenciarla de la enfermedad de Graves (7).
Riesgos materno-fetales
El hipertiroidismo no controlado se asocia a preeclampsia, parto prematuro, bajo peso al nacer y pérdida gestacional. En la enfermedad de Graves, los TRAb pueden atravesar la placenta y causar hipertiroidismo fetal o neonatal, por lo que se miden durante el embarazo (7).
Tratamiento seguro en la gestación
Se prefiere el propiltiouracilo en el primer trimestre y el cambio a metimazol a partir del segundo, usando la mínima dosis eficaz para mantener la T4 libre en el límite alto de la normalidad y evitar el hipotiroidismo fetal. El yodo radiactivo está contraindicado (7). Si tienes hipertiroidismo y planificas un embarazo, coméntalo con tu endocrino antes de la concepción.
Cuándo acudir al médico
Consulta con un profesional si notas varios de estos síntomas mantenidos en el tiempo: palpitaciones o taquicardia persistente, pérdida de peso sin explicación, nerviosismo o insomnio mantenidos, intolerancia al calor, debilidad muscular o alteraciones oculares.
La valoración debe ser prioritaria en el embarazo o si buscas un embarazo, si tienes antecedentes de enfermedad tiroidea o autoinmune, o si los síntomas empeoran de forma progresiva.
Acude a urgencias ante fiebre alta con taquicardia extrema o confusión (posible tormenta tiroidea), o ante fiebre y dolor de garganta si tomas antitiroideos.
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Preguntas frecuentes sobre el hipertiroidismo
¿Qué le pasa a una persona que tiene hipertiroidismo?
El organismo entra en un estado hipermetabólico por el exceso de hormonas tiroideas: se aceleran el corazón, el metabolismo y el sistema nervioso, lo que provoca palpitaciones, pérdida de peso, nerviosismo, calor y temblor.
¿Cuáles son los primeros síntomas del hipertiroidismo?
Palpitaciones, nerviosismo, insomnio, pérdida de peso con más apetito, temblor en las manos, sensación de calor y cansancio. En personas mayores puede manifestarse solo con apatía, pérdida de peso o una arritmia.
¿Qué duele cuando se tiene hipertiroidismo?
Por lo general no produce dolor. Puede haber debilidad o molestias musculares, molestias oculares en la orbitopatía de Graves y dolor en la parte anterior del cuello en la tiroiditis subaguda.
¿Cómo es el comportamiento de una persona con hipertiroidismo?
Es frecuente la inquietud, la irritabilidad, la ansiedad, los cambios de humor, la dificultad para concentrarse y el insomnio. Estos síntomas suelen mejorar al controlar la función tiroidea.
¿Qué no debe hacer una persona con hipertiroidismo?
Abandonar el tratamiento sin supervisión, tomar suplementos con yodo o productos «para la tiroides», abusar de la cafeína y los estimulantes, fumar (especialmente con orbitopatía) y hacer ejercicio intenso mientras no esté controlado.
¿Qué no se puede comer con hipertiroidismo?
No hay alimentos totalmente prohibidos, pero conviene evitar las algas y los suplementos con yodo y limitar la cafeína y el alcohol. Antes de un tratamiento con yodo radiactivo, el médico puede pautar una dieta baja en yodo temporal.
¿Puedo tomar huevos, leche o queso si tengo hipertiroidismo?
Sí. Los lácteos y el huevo aportan yodo en cantidades moderadas, además de proteína y calcio, útiles para proteger el músculo y el hueso. Solo se limitan si el médico pauta una dieta baja en yodo antes del yodo radiactivo.
¿Qué alimentos sanan el hipertiroidismo?
Ninguno. La dieta ayuda a manejar los síntomas y a proteger el músculo y el hueso, pero no sustituye al tratamiento médico.
¿El hipertiroidismo engorda o adelgaza?
Generalmente adelgaza, por el aumento del gasto energético. Tras el tratamiento es habitual recuperar peso, por lo que conviene ajustar la alimentación y entrenar fuerza.
¿Qué es más peligroso, el hipertiroidismo o el hipotiroidismo?
Los dos pueden tener complicaciones si no se tratan. En el hipertiroidismo destacan las arritmias, la pérdida de masa ósea y, raramente, la tormenta tiroidea. El riesgo depende de la intensidad y la duración de la alteración.
¿Es muy grave el hipertiroidismo?
Puede serlo si no se trata, sobre todo por su impacto cardiovascular. Con un tratamiento adecuado, el pronóstico es bueno.
¿Cuánto tiempo puede vivir una persona con hipertiroidismo?
Con un diagnóstico y un tratamiento adecuados, el hipertiroidismo se controla y no se espera que acorte la vida. El riesgo está en dejarlo sin tratar durante mucho tiempo.
¿Se puede hacer deporte con hipertiroidismo?
Sí, una vez controlado y de forma progresiva. Mientras la función tiroidea esté descontrolada conviene evitar el ejercicio intenso.
¿Se cura el hipertiroidismo?
Depende de la causa. Las tiroiditis suelen resolverse solas; la enfermedad de Graves puede remitir tras el tratamiento con antitiroideos, y el yodo radiactivo o la cirugía son tratamientos definitivos que suelen requerir levotiroxina de por vida.
Publicación revisada por:
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