7 Consejos para hacer definición muscular con éxito

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La definición muscular es una de las etapas más exigentes y estratégicas dentro del entrenamiento. No consiste solo en «comer menos» o «hacer más cardio», sino en reducir el porcentaje de grasa mientras se conserva la mayor cantidad de masa magra posible.

Para conseguirlo, es imprescindible equilibrar tres factores: déficit energético controladoentrenamiento de fuerza mantenido y gestión adecuada de la fatiga, el sueño y el estrés.

💡 Definición real: perder grasa es fácil; perder grasa manteniendo músculo es lo que diferencia una definición bien hecha de una dieta más.

A diferencia de la fase de volumen, donde el objetivo es crear un entorno que facilite el crecimiento muscular, la definición requiere precisión: bajar grasa sin sacrificar músculo.

Si el déficit es demasiado agresivo, si el volumen de entrenamiento no está bien ajustado o si se abusa del cardio, el cuerpo entra en un entorno catabólico que compromete la estética y el rendimiento.

💡 Si en una definición tu rendimiento se desploma semana tras semana, no estás “definiendo”: estás perdiendo músculo.

Por eso, una definición exitosa siempre es el resultado de una estrategia bien planificada, no de improvisar. 

En este artículo encontrarás 7 consejos prácticos en evidencia que te ayudarán a hacer una definición muscular eficaz, sostenible y sin perder músculo, tanto si vienes de una etapa de volumen, como si eres mujer, hombre o deportista natural con experiencia en el entrenamiento de fuerza.

Qué es la definición muscular y cuándo hacerla 

La definición muscular es la fase del entrenamiento en la que el objetivo principal es reducir el porcentaje de grasa corporal mientras se mantiene la mayor cantidad posible de masa muscular.

No se trata de perder peso sin más, sino de afinar la composición corporal para que la musculatura desarrollada en fases previas sea más visible, definida y estética.

💡 La báscula no distingue entre grasa y músculo. La estrategia sí.

Para ello, se combina un déficit calórico controlado, un entrenamiento de fuerza constante y una gestión precisa de la recuperación. (P. Androulakis et al., 2023

Diferencias entre la etapa de volumen y la de definición

La fase de volumen y la fase de definición no son opuestas, sino complementarias:

  • En volumen, el objetivo es crear el entorno más favorable para ganar masa muscular, aceptando una ligera subida de grasa.
  • En definición, el objetivo se invierte: reducir la grasa sin comprometer lo ganado previamente.

Las diferencias clave entre ambas son:

  • Nutrición: superávit ligero vs. déficit moderado.
  • Entrenamiento: mayor volumen en volumen; mayor precisión técnica y control de la fatiga en definición.
  • Recuperación: en volumen hay más margen; en definición, la energía ajustada exige una gestión más cuidadosa.

💡 Definir no es hacer lo contrario que en volumen, sino hacer lo necesario para conservar lo ganado.

Donde muchos fallan es en pensar que definir es solo “comer menos y hacer cardio”: el verdadero objetivo es conservar músculo, no perderlo.


Cuándo y cómo pasar de volumen a definición 

El momento adecuado para hacer una definición depende de tres factores:

  1. Tu porcentaje de grasa actualUn buen rango para iniciar definición suele ser:
    • Hombres: 15–20%
    • Mujeres: 22–28%Por debajo de estos rangos, puede costar más mantener músculo durante el déficit.
  2. Tu nivel de fatiga acumuladaTras un volumen largo, suele haber acumulación de fatiga. Un breve bloque de descarga antes de iniciar la definición puede mejorar el rendimiento y la adherencia.
  3. Tu objetivo estético o competitivoSi hay una fecha (verano, sesión de fotos, competición), la definición debe planificarse con semanas suficientes de margen.

El paso de volumen a definición debe ser gradual, no drástico:

  • Ajuste calórico progresivo
  • Mantener la fuerza como referencia
  • Reducir volumen solo si compromete la recuperación

(Roberto Bernárdez- Vázquez et al., 2022)

Cómo Hacer Definición: Consejo 1

Consejo 1: Ajusta tu alimentación a un déficit calórico controlado 

La base de cualquier definición muscular es el déficit calórico, pero esto no significa comer muy poco ni recortar alimentos de forma agresiva. 

Para perder grasa sin comprometer la masa muscular, el objetivo es crear un déficit moderado lo bastante grande para generar cambios, pero lo suficientemente pequeño para mantener tu rendimiento y recuperación. 

Un déficit adecuado suele situarse entre 300 y 500 kcal diarias por debajo de tu mantenimiento, dependiendo de tu actividad, tu porcentaje de grasa y nivel de entrenamiento. 

Definir no es pasar hambre: es comer lo suficiente para perder grasa y conservar músculo. (Yongchao Xie et al., 2025)

💡 Si tienes hambre constante, mal humor y bajo rendimiento, el déficit es demasiado agresivo, no “más efectivo”.


La forma más fiable de conocer tus calorías de mantenimiento es a través de la observación real, no solo con fórmulas:

  1. Calcula un estimado inicial con una fórmula (como Mifflin-St Jeor).
  2. Mantén esa ingesta durante 10–14 días.
  3. Observa qué ocurre:
    • Peso estable → estás en mantenimiento.
    • Subes → estabas en superávit.
    • Bajas → estabas en déficit.

Una vez conozcas tu mantenimiento real, resta un 10–20% para crear el déficit. Cuanto más avanzado estés, más pequeño debe ser.

Por qué un déficit moderado es más efectivo que uno extremo

Un déficit calórico moderado —entre el 20% y el 35% por debajo de tus calorías de mantenimiento— es, tanto fisiológica como psicológicamente, la estrategia más eficiente para una definición muscular sostenible.

Aunque los déficits severos producen una reducción rápida del peso corporal en las primeras semanas, esta pérdida suele acompañarse de:

  • Mayor riesgo de perder masa magra
  • Reducciones significativas en la tasa metabólica basal
  • Mayor fatiga acumulada
  • Peor rendimiento en el entrenamiento de fuerza

La evidencia muestra que los déficits muy agresivos incrementan la probabilidad de perder tejido muscular, reducen la eficiencia metabólica, y dificultan el mantenimiento de los resultados a largo plazo.

Según K. Koehler et al. (2017), un déficit moderado es metabólicamente más eficiente, ya que la energía perdida guarda una relación más estable con el déficit creado, favoreciendo un proceso más sostenido y menos catabólico.

Además, los déficits extremos suelen generar efectos secundarios como fatiga crónica, alteraciones hormonales, pérdida de densidad ósea, problemas de adherencia y un aumento del riesgo de recuperación del peso perdido.

En contraste, los déficits moderados permiten mantener mejor el rendimiento, sostener la masa muscular y conservar una adherencia más alta, factores clave para conseguir resultados estables.

Rachel A. H. Davis et al. (2017) destaca que este enfoque se asocia con una mayor probabilidad de mantener la pérdida de grasa a largo plazo, evitando ciclos de caída y rebote.

En resumen: un déficit extremo puede acelerar los resultados visuales al principio, pero un déficit moderado es el que te mantiene fuerte, sana y definida durante todo el proceso.

💡 En definición, lo sostenible siempre gana a lo rápido.

Cómo Hacer Definición: Consejo 2

Consejo 2: Aumenta tu ingesta de proteínas para conservar músculo 

En una definición muscular, la proteína es tu mayor aliada. Cuando reduces las calorías, el cuerpo busca fuentes alternativas de energía; si no recibe suficiente proteína ni estímulo de fuerza, corre el riesgo de degradar tejido muscular.

Por eso, en déficit calórico, la proteína no solo ayuda a mantener la masa magra: también favorece la saciedad, la recuperación y el rendimiento.

La evidencia muestra que una ingesta de 1.6 a 2.2 g/kg de peso corporal al día es adecuada para la mayoría de personas que entrenan fuerza.

En etapas de definición más avanzadas, atletas naturales o deportistas con porcentajes de grasa más bajos pueden beneficiarse de rangos ligeramente superiores (2.2 a 2.7 g/kg) para maximizar la retención de masa muscular.

Los beneficios de aumentar la proteína en definición incluyen:

  • Mayor efecto termogénico (gastas más calorías digiriéndola).
  • Mejor saciedad y control del apetito.
  • Reducción del riesgo de perder masa muscular.
  • Recuperación más rápida entre sesiones.
  • Estímulo anabólico más estable en déficit energético.

💡 En déficit, la proteína no es solo un macronutriente: es un seguro para tu masa muscular.

Fuentes recomendadas:

  • Carnes magras (pollo, pavo, ternera magra).
  • Pescados y mariscos.
  • Huevos y claras.
  • Lácteos altos en proteína (queso fresco batido, skyr, yogur proteico).
  • Proteína en polvo (suero, caseína o proteínas vegetales).

La proteína no puede compensar un déficit mal planteado, pero sí puede significar la diferencia entre definir con músculo o simplemente perder peso. (E. Nunes et al., 2022)

Cómo Hacer Definición: Consejo 3

Consejo 3: Mantén el entrenamiento de fuerza (no solo cardio)

Uno de los errores más frecuentes en una definición muscular es sustituir el entrenamiento de fuerza por cardio. Esta estrategia no es solo ineficaz, sino contraproducente: el cardio ayuda a aumentar el gasto energético, pero el entrenamiento de fuerza es lo que indica al cuerpo qué tejido debe conservar.

Sin fuerza → pierdes músculo.

💡 El entrenamiento de fuerza no sirve para “quemar calorías”, sino para decirle al cuerpo qué tejido debe conservar.

Con fuerza → preservas masa magra y mejoras la estética del físico.

En un contexto de déficit calórico, el cuerpo prioriza la eficiencia energética, lo que significa que cualquier tejido “caro” de mantener —como el músculo— será el primero en degradarse si no recibe el estímulo adecuado.

El entrenamiento de fuerza aporta ese estímulo. Es la señal que dice al músculo: “esto lo necesitamos”.

Beneficios de combinar fuerza y cardio

  • Mejora la condición cardiorrespiratoria y la composición corporal: el entrenamiento combinado (fuerza+cardio) incrementa la capacidad cardiorrespiratoria, la masa magra y reduce el porcentaje de grasa corporal más que el cardio solo. (T. Terada et al., 2024)
  • Reducción de factores de riesgo cardiovascular: el entrenamiento combinado reduce la presión arterial, mejora el perfil lipídico, disminuye marcadores inflamatorio y mejora el control glucémico, especialmente en personas con enfermedades cardiovasculares o diabetes tipo 2. (S. B. Al-Mhanna et al., 2024)
  • Incremento de fuerza y funcionalidad: solo el entrenamiento combinado logra mejoras significativas tanto en la fuerza muscular como en la capacidad aeróbica, lo que se traduce en mayor funcionalidad y calidad de vida (T. Terada et al., 2024).
  • Reducción de mortalidad y eventos cardiovasculares: estudios de cohortes y metaanálisis muestran que la combinación de fuerza y cardio reduce el riesgo de mortalidad y eventos cardiovasculares más que cualquiera de los dos por separado. (A. Hoffmann, 2019), (E. Shiroma et al., 2016)

Tipos de rutinas efectivas para mantener masa muscular 

Mantener la masa muscular requiere rutinas específicas, siendo el entrenamiento de resistencia (fuerza) la estrategia más respaldada. La combinación con ejercicio aeróbico y una adecuada ingesta de proteína puede potenciar los resultados, especialmente en adultos mayores y personas con sobrepeso.

Tipo de rutinaEfectividad para mantener la masa muscularPoblación recomendadaFuentes
Entrenamiento de resistencia (fuerza)Muy altaTodas las edades, especialmente adultos mayores y personas con obesidad(J. Fyfe et al., 2021)
Combinación de resistencia + aeróbicoAlta (mejora masa muscular y funcionalidad)Adultos mayores, personas con sobrepeso/obesidad(G. Colleluori et al., 2019)
Entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT)Prometedor, pero menos estudiado para masa muscularAdultos jóvenes y de mediana edad(M. J. Callahan et al., 2021)
Aeróbico soloMenor impacto en masa muscular, pero ayuda a mantener función físicaAdultos mayores, personas con obesidad(G. Voulgaridou et al., 2023)
Rutinas de bajo volumen / frecuenciaEfectivas si se realizan con intensidad suficiente; útiles para quienes tienen poco tiempoAdultos jóvenes y mayores(C. Roth et al., 2022)

Cómo Hacer Definición: Consejo 4

Consejo 4: Añade cardio de forma estratégica

El cardio es una herramienta clave para reducir grasa corporal mejorar la composición corporal, pero la efectividad depende de la modalidad, la intensidad, la combinación con otros ejercicios y la adaptación a las características individuales.

La evidencia reciente permite diseñar estrategias más personalizadas para maximizar la definición muscular y la salud metabólica. 

Modalidades de cardio y su efectividad

  • Entrenamiento aeróbico tradicional (correr, nadar, ciclismo) es el más efectivo para reducir el porcentaje de grasa corporal, especialmente en personas sedentarias o con obesidad (T. Huan, 2025).
  • HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad) es igual de efectivo que el cardio moderado para oxidar grasa y puede ser más eficiente en el tiempo, especialmente en los jóvenes y adultos jóvenes (S. Jagsz, 2025).
  • Entrenamientos combinados (cardio + fuerza) ofrecen beneficios superiores en reducción de grasa abdominal, preservación de grasa muscular y mejora de la capacidad cardiorrespiratoria (M. Khalafi et al., 2023).

¿Qué elegir en definición?

En atletas naturales, la estrategia más eficiente suele ser:

  • LISS como base
  • HIIT como complemento ocasional
  • Ajustar el volumen según cómo responda tu rendimiento en fuerza

El cardio debe servir para crear un déficit gestionable, no para sustituir la dieta ni para compensar excesos.

💡 El mejor cardio en definición es el que no interfiere con tu fuerza.

Si después de añadir cardio empiezas a perder fuerza, a dormir peor o a recuperar lento, es una señal clara de que debes reducirlo.

Cómo Hacer Definición: Consejo 5

Consejo 5: Controla el estrés, el sueño y la recuperación

En definición, donde la energía disponible es menor y las demandas del entrenamiento siguen siendo altas, la gestión del estrés, el sueño y la recuperación se convierten en factores determinantes.

No importa lo bien que estructures tu déficit o tu rutina: si tu sistema nervioso está saturado y tus hormonas están desreguladas, la pérdida de grasa se ralentiza y la pérdida de músculo se acelera.

El cuerpo funciona jerárquicamente: primero supervivencia, luego rendimiento, y por último estética. Si percibe estrés excesivo, deja de priorizar la recomposición corporal.

Dormir bien, recuperarse bien y gestionar la carga mental es tan importante como entrenar.

💡 En definición, entrenar más no siempre es la solución; a veces lo es recuperar mejor.

Efectos del cortisol sobre la pérdida de grasa

El cortisol, hormona clave en la respuesta al estrés, no es “mala” por sí misma; es necesaria para regular la energía.

El problema surge cuando se mantiene crónicamente elevado, algo frecuente en definiciones mal planificadas o excesivamente restrictivas.

Cuando el cortisol está alto durante semanas:

  • Aumenta la resistencia a la pérdida de grasa, especialmente en zona abdominal.
  • Se degrada más tejido muscular, incluso si entrenas fuerza.
  • Se altera la sensibilidad a la insulina.
  • Aparece más hambre, más ansiedad por comida y menos control del apetito.
  • Se duerme peor → y dormir poco aumenta la ghrelina (hambre) y reduce la leptina (saciedad).

Además, el cortisol elevado reduce la capacidad de rendimiento, lo que hace más difícil mantener la intensidad en tus sesiones de fuerza… y sin intensidad no se puede conservar músculo.

¿Cómo mejorar la recuperación en definición?

  • Duerme 7–9 horas reales.
  • Reduce el volumen de entrenamiento si tu rendimiento cae de forma sostenida.
  • Aumenta el tiempo en zonas de baja activación del sistema nervioso (paseos, respiración, estiramientos suaves).
  • Evita los recortes calóricos bruscos, que disparan el estrés.
  • Programa deloads cuando notes acumulación de fatiga.
  • Mantén una ingesta suficiente de carbohidratos alrededor del entrenamiento.

En definición, no gana quien más se exprime, sino quien mejor gestiona su energía.

Cómo Hacer Definición: Consejo 6

Consejo 6: Sé constante y mide tu progreso

La definición no se gana en un día, ni en una semana: se gana con consistencia. La mayoría de personas no falla por elegir mal el déficit, el cardio o las proteínas, sino por no tener un sistema real para medir su progreso y ajustar la estrategia cuando es necesario.

Lo que no se mide, no se puede gestionar. Y lo que no se gestiona, no se mejora.

💡 Un estancamiento en el peso no siempre es un estancamiento en la definición.

La constancia es la que le dice al cuerpo: “este es el nuevo patrón, adáptate”.

Sin constancia, no hay adaptación.

Medir tu progreso te permite saber si tu déficit funciona, si estás perdiendo grasa, si estás reteniendo líquido, si tu recuperación es insuficiente o si debes ajustar la alimentación o el entrenamiento.

Indicadores de progreso: peso, pliegues, fotos, medidas

No uses un único indicador. Ninguno es perfecto, pero todos juntos te ofrecen una visión precisa:

  • Peso corporal

Tómatelo 3–4 veces por semana, en ayunas. Lo importante es la tendencia, no un día aislado. El peso sube y baja por glucógeno, ciclo menstrual, sodio o estrés.

  • Medidas corporales

Cintura, cadera, muslo, pecho y brazo.
Las medidas te dicen si la grasa baja incluso cuando el peso se estanca.

  • Pliegues cutáneos

Si tienes plicómetro, es una de las mejores herramientas. Mostrará cambios incluso cuando ni las medidas ni el peso lo hacen.

  • Fotos comparativas

Mismo día, misma luz, mismo ángulo. A veces el espejo engaña; las fotos no.

  • Rendimiento en fuerza

Si mantienes la fuerza en básicos, estás conservando músculo. Si se desploma sin motivo, hay que revisar déficit, cardio o sueño.

  • Sensaciones internas

Hambre, energía, calidad del sueño, nivel de estrés, recuperación.
En definición, tus sensaciones son un dato fisiológico más.

La combinación de estos indicadores te permite ajustar la estrategia con precisión, sin improvisar y sin caer en cambios drásticos que comprometan la masa muscular.

En definición no buscas cambios rápidos, sino cambios sostenidos.
Y medir es la única forma de asegurarte de que tu estrategia funciona. 

Cómo Hacer Definición: Consejo 7

Consejo 7: Usa suplementos solo si tu base ya está bien

En una definición muscular, los suplementos pueden ayudar, pero nunca sustituyen una buena planificación de entrenamiento, una nutrición bien estructurada y una gestión adecuada del estrés y la recuperación.

El error más común es esperar que un suplemento “arregle” lo que no se está haciendo bien en las bases. Primero va la estrategia; luego, si lo necesitas, los suplementos.

💡 Si un suplemento promete hacer el trabajo duro por ti, probablemente no funciona.

Cuando la alimentación, las proteínas, el déficit, la fuerza y el descanso están alineados, los suplementos pueden darte un beneficio marginal, pero útil, especialmente en las fases más exigentes de la definición.

Los más respaldados por evidencia científica son:

  • Proteína en polvo (suero o vegetal)

Te ayuda a alcanzar tu objetivo diario de proteínas cuando el apetito baja o estás más saciada. No quema grasa: facilita adherencia y recuperación.

  • Creatina monohidrato

Mantiene la fuerza y el rendimiento en déficit, favorece la retención de masa muscular y mejora la capacidad de hacer repeticiones de calidad.
Úsala también en definición: no retiene grasa, retiene agua intracelular, que es funcional.

  • Cafeína

Aumenta el estado de alerta, la energía y el gasto energético agudo.
Ideal antes del entrenamiento, pero sin abusos: un exceso empeora el sueño.

  • Omega-3 (EPA/DHA)

Mejora la inflamación sistémica, la salud articular y la recuperación.
Especialmente útil si aumentas el volumen de cardio o si tu dieta es baja en pescado azul.

  • Multivitamínicos específicos o micronutrientes aislados

Solo si tienes deficiencias confirmadas o si la dieta en déficit se vuelve muy monótona.

Lo que no necesitas (y lo que suele vender más humo):

  • “Quemagrasas” sin evidencia
  • L-carnitina oral
  • Té verde en cápsulas
  • CLA
  • Detonadores hormonales
  • Batidos detox

No hay suplemento que sustituya la coherencia de tu estrategia ni el orden de prioridades.

Primero dominas lo que depende de ti; luego, si tiene sentido, añades lo que puede darte un plus.

Cómo mantener resultados después de la definición

Terminar una definición no significa volver a comer como antes ni abandonar la estructura del entrenamiento.

💡 Muchas definiciones fracasan después de terminar, no durante el proceso.

La fase posterior —a veces llamada mantenimientoreverse diet o simplemente transición post-definición— es tan importante como la definición misma.

Si no se gestiona bien, el cuerpo responde con recuperación rápida de grasa, más hambre, menos energía y un rebote inevitable.

Si se gestiona bien, consolidas el físico, estabilizas el apetito, recuperas rendimiento y empiezas a sentirte fuerte otra vez.

La clave está en elevar calorías de forma gradual, pero no lenta hasta el extremo; suficiente para salir del déficit sin volver al superávit de golpe.

El objetivo es estabilizar tu metabolismo, tu energía y tus hormonas sin perder la forma conseguida.

¿Qué debes hacer para mantener tus resultados?

  1. Sube calorías de forma progresivaAumenta entre 100 y 200 kcal por semana hasta llegar a tu mantenimiento real.
    No hace falta una “reverse diet” interminable; pero sí estrategia y control.
  2. Mantén el entrenamiento de fuerza como pilar principalTu cuerpo ha pasado semanas en déficit: necesita una señal clara para conservar masa muscular. Mantén la intensidad alta y aumenta ligeramente el volumen cuando te sientas recuperada.
  3. Mantén un nivel moderado de actividadNo abandones de golpe el LISS o tus paseos diarios.
    Reduce, sí; eliminarlo del todo suele favorecer el rebote.
  4. Controla tu progreso durante las primeras 4–6 semanas

Peso, medidas, fotos y rendimiento: la misma estructura que durante la definición.
La estabilidad de estas variables te indica cuándo ya has consolidado tus calorías de mantenimiento.

  1. Prioriza el sueño y la recuperación. Después de una etapa de estrés energético, tu cuerpo necesita recuperar equilibrio fisiológico: dormir bien acelera la estabilización hormonal.
  2. Mantén la proteína alta. Sigue en al menos 1.8–2.2 g/kg durante las primeras semanas post-definición.
    Después puedes ajustar según objetivos.
  3. No vuelvas inmediatamente al volumen. Es un error muy común.
    Mantén 4–8 semanas de mantenimiento antes de entrar en un superávit controlado.
    Esto consolida el tejido muscular y evita la ganancia rápida de grasa.

La definición muscular no es una etapa de sacrificio caótico ni una carrera por ver cuántas calorías puedes recortar en el menor tiempo posible.

Es un proceso técnico, estratégico y controlado, donde el objetivo verdadero no es perder peso, sino perder grasa manteniendo la mayor cantidad posible de masa muscular.

Cuando entiendes esto, la definición deja de ser un castigo y se convierte en una fase de precisión fisiológica.

Hacer una buena definición implica combinar un déficit calórico moderado, una ingesta de proteínas adecuada, un entrenamiento de fuerza constante, cardio aplicado con inteligencia, una gestión fina del estrés y del sueño, y un sistema real de medición del progreso.

Cada decisión cuenta. Los resultados no vienen de hacer más, sino de hacer mejor.

Además, mantener lo conseguido es tan importante como lograrlo. Una transición post-definición bien planificada evita rebotes, estabiliza tu metabolismo y te permite empezar un nuevo bloque —ya sea de mantenimiento o de volumen— desde un punto mucho más sólido.

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Y si buscas dominar la definición, el volumen, la recomposición y la programación avanzada del entrenamiento en atletas naturales, el máster universitario en culturismo y composición corporal te permitirá comprender la lógica fisiológica detrás de cada fase y aplicarla con precisión quirúrgica.

La definición es una ciencia, no un castigo.

💡 Definir bien no es sufrir más, sino entender mejor el proceso.

Cuando la entiendes, la controlas.
Cuando la controlas, los resultados llegan.

Preguntas frecuentes (FAQ) sobre cómo hacer definición muscular con éxito

¿Cuánto dura una etapa de definición muscular?

La duración depende de tu porcentaje de grasa inicial, tu objetivo y tu nivel de experiencia, pero en la mayoría de casos una buena definición dura entre 8 y 16 semanas.

Los atletas naturales suelen necesitar más tiempo porque priorizan un déficit moderado que proteja la masa muscular. Duraciones muy cortas aumentan el riesgo de perder músculo y afectar al rendimiento.

¿Qué porcentaje de grasa es ideal antes de competir o definir?

Para una definición general (no competitiva), rangos recomendados:

  • Hombres: 10–15%
  • Mujeres: 18–24%

Para niveles muy avanzados o preparaciones específicas:

  • Hombres: 6–10%
  • Mujeres: 14–18%

Ir por debajo de estos rangos requiere un control extremo de la fatiga, el sueño y el entrenamiento, y solo debería hacerse con experiencia. 

¿Puedo hacer definición sin perder masa muscular?

Se puede minimizar la pérdida, pero evitarla al 100% es raro, especialmente en definiciones largas o en porcentajes bajos de grasa.

Para conservar la mayor cantidad de músculo posible:

  • Mantén la proteína alta (1.8–2.2 g/kg).
  • Entrena fuerza con intensidad moderada-alta.
  • Usa un déficit moderado, no extremo.
  • Controla el estrés, el sueño y la recuperación.

La fuerza que mantengas durante la definición es el mejor indicador de cuánta masa muscular conservarás.

¿Qué comer en el desayuno o post-entrenamiento en definición?

No hay alimentos “obligatorios”, pero sí principios clave:

  • Prioriza proteína (20–40 g por toma).
  • Ajusta carbohidratos alrededor del entrenamiento para mantener el rendimiento.
  • Usa grasas saludables lejos del entreno si necesitas saciedad.
  • Opciones útiles post-entrenamiento: arroz, pasta, pan, patata, fruta + proteína.

El timing no es tan decisivo como la distribución total del día, pero facilita la adherencia y la fuerza cuando se usa bien.

¿Cuánto cardio es recomendable en definición?

La mayoría de personas obtiene buenos resultados con:

  • 2–4 sesiones de LISS (30–45 min) por semana
  • 0–2 sesiones de HIIT si el rendimiento y la recuperación lo permiten

Más no siempre es mejor. Si tu fuerza cae, recorta el cardio antes de tocar las calorías.

¿Qué suplementos ayudan durante la etapa de definición?

Los que cuentan con evidencia real:

  • Proteína en polvo: facilita llegar al objetivo proteico.
  • Creatina: mantiene fuerza y masa muscular incluso en déficit.
  • Cafeína: aumenta energía y gasto calórico agudo.
  • Omega-3: mejora la inflamación y la recuperación.

Los “quemagrasas”, detox y productos similares no aportan beneficios sólidos.

Publicación revisada por:

Dr. Robert Usach

Dr. Robert Usach

Doctor en Actividad Física y experto en biomecánica aplicada a la hipertrofia; dirige contenidos en ENFAF y une ciencia y práctica.

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