TSH alta: qué significa, valores normales y cómo interpretar tu analítica tiroidea

Manos revisando una analítica con el parámetro TSH y un modelo de tiroides sobre la mesa. Titular: TSH alta, qué significa.

Encontrar la TSH elevada en una analítica es una de las situaciones más frecuentes en la práctica clínica, pero también una de las que más dudas genera.

La TSH (hormona estimulante de la tiroides o tirotropina) no es una hormona tiroidea en sí misma, sino un marcador regulador que refleja cómo está funcionando el eje que controla la tiroides. Por eso, su interpretación no puede hacerse de forma aislada.

Una TSH alta no significa automáticamente una enfermedad grave, pero sí indica que el organismo está intentando compensar una posible disminución en la función tiroidea. En muchos casos, se relaciona con hipotiroidismo, aunque existen otras causas y situaciones en las que puede elevarse de forma transitoria.

Además, su significado depende del contexto: valores de T4, presencia de anticuerpos, edad, embarazo o incluso factores como medicación o estrés fisiológico.

Entender qué es la TSH, cuáles son sus valores normales y cómo interpretar correctamente una analítica tiroidea es clave para evitar diagnósticos erróneos y decisiones precipitadas.

Qué es la TSH y qué hace en tu cuerpo

Eje hipotalamo hipofisis tiroides con TRH TSH T4 T3 y retroalimentacion negativa

La hormona estimulante de la tiroides (TSH), también conocida como tirotropina, es una glicoproteína sintetizada y secretada por la adenohipófisis cuya función principal es regular la actividad funcional de la glándula tiroides.

Su papel no es producir hormonas tiroideas, sino actuar como un señalizador central dentro del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides (HHT), ajustando la producción de tiroxina (T4) y triyodotironina (T3) en función de las necesidades del organismo.

Desde un punto de vista fisiológico, este sistema opera mediante un mecanismo de retroalimentación negativa altamente sensible. 

El hipotálamo libera hormona liberadora de tirotropina (TRH), que estimula la secreción de TSH por la hipófisis. 

A su vez, la TSH actúa sobre la tiroides promoviendo la captación de yodo, la síntesis de tiroglobulina y la liberación de T4 y T3. Cuando los niveles de estas hormonas aumentan en sangre, inhiben la secreción de TRH y TSH, cerrando así el circuito regulador.

Lo relevante desde el punto de vista clínico es que la TSH responde de forma exponencial a pequeñas variaciones en las hormonas tiroideas circulantes. 

Esto significa que incluso cambios sutiles en la disponibilidad de T4 o T3 a nivel tisular pueden provocar incrementos detectables en la TSH, mucho antes de que las hormonas periféricas salgan de rango.

Por este motivo, la TSH se considera el marcador más sensible de disfunción tiroidea, especialmente en fases iniciales, donde la tiroides aún mantiene niveles hormonales aparentemente normales gracias a una mayor estimulación hipofisaria.

Valores normales de TSH

Rango orientativo de TSH en adultos con contexto de embarazo edad laboratorio sintomas y medicacion

La interpretación de la TSH requiere partir de un concepto clave: no existe un único valor “normal” universal, sino rangos de referencia que deben contextualizarse en función de la edad, el estado fisiológico y la situación clínica del paciente.

En adultos sanos, los valores de TSH suelen situarse aproximadamente entre 0,4 y 4,0 mUI/L, aunque este intervalo puede variar ligeramente según el laboratorio y la metodología empleada. 

Este rango refleja el equilibrio funcional del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides en condiciones basales.

Sin embargo, desde un punto de vista clínico, no todos los valores dentro de ese intervalo tienen el mismo significado, ni todos los valores fuera de él implican patología.

Rango de referencia general en adultos

En la práctica clínica, se considera que:

  • Valores de TSH dentro del rango (≈0,4–4,0 mUI/L) suelen ser compatibles con una función tiroidea normal
  • Valores por encima de este límite sugieren una posible disminución de la función tiroidea
  • Valores muy elevados (especialmente >10 mUI/L) se asocian con mayor probabilidad de hipotiroidismo clínico

No obstante, la interpretación siempre debe acompañarse de la medición de T4 libre y, en determinados casos, de otros marcadores.

Valores normales de TSH por edad

La TSH tiende a aumentar ligeramente con la edad, incluso en ausencia de enfermedad tiroidea.

En personas mayores, es relativamente frecuente encontrar:

  • Valores discretamente elevados sin repercusión clínica significativa
  • Una mayor tolerancia a niveles de TSH superiores al rango estándar

Esto implica que aplicar los mismos puntos de corte a todas las edades puede conducir a sobrediagnóstico y sobretratamiento.

TSH en el embarazo

El embarazo constituye una situación fisiológica especial en la que cambian los requerimientos hormonales.

Durante el primer trimestre, la gonadotropina coriónica humana (hCG) ejerce un efecto estimulante sobre la tiroides, lo que puede reducir los niveles de TSH.

Por este motivo, se establecen rangos más bajos[4]:

  • Primer trimestre: idealmente <2,5 mUI/L
  • Segundo y tercer trimestre: ligeramente superiores

Una TSH elevada en este contexto requiere una valoración más estricta, ya que puede tener implicaciones en el desarrollo fetal.

TSH en niños y adolescentes

En población pediátrica, los valores de TSH son generalmente más altos que en adultos y varían con la edad.

Durante el crecimiento:

  • La actividad del eje tiroideo es más dinámica
  • Los rangos de referencia deben ajustarse a la edad

Por ello, la interpretación debe basarse en tablas específicas pediátricas.

¿Cuándo se considera que la TSH está alta?

Desde un punto de vista práctico, se considera que la TSH está elevada cuando supera el límite superior del rango de referencia (≈4–4,5 mUI/L en adultos).

Sin embargo, el significado clínico depende de su magnitud:

  • Elevaciones leves (4,5–10 mUI/L) → pueden corresponder a hipotiroidismo subclínico
  • Elevaciones marcadas (>10 mUI/L) → sugieren mayor probabilidad de hipotiroidismo clínico

A esto hay que añadir la evolución en el tiempo y el contexto clínico.

Un valor de TSH no se interpreta de forma aislada. Su significado depende de cuánto se eleva, en qué contexto aparece y cómo evoluciona en el tiempo.

TSH alta: qué significa y qué causas tiene

Patrones de TSH alta con T4 baja T4 normal y anticuerpos anti TPO anti TG para orientar hipotiroidismo y Hashimoto

Una TSH elevada indica, en términos generales, que el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides está aumentando la señal de estímulo sobre la glándula tiroidea para mantener una producción hormonal adecuada.

Desde un punto de vista fisiológico, esto suele interpretarse como una respuesta compensatoria ante una función tiroidea insuficiente o menos eficiente. Es decir, la hipófisis “detecta” que la disponibilidad de hormonas tiroideas es subóptima y eleva la TSH para corregirlo.

Sin embargo, este hallazgo no es específico de una única entidad. La TSH puede elevarse en distintos contextos clínicos, con implicaciones muy diferentes.

Hipotiroidismo primario

La causa más frecuente de TSH elevada es el hipotiroidismo primario, en el que el problema reside en la propia glándula tiroidea.

En este escenario:

  • La tiroides produce menos T4 y T3 de lo necesario
  • La hipófisis responde aumentando la TSH
  • Se establece un patrón característico de TSH alta con T4 baja

Este cuadro refleja una incapacidad real de la glándula para mantener la producción hormonal.

Hipotiroidismo subclínico (TSH alta con T4 normal)

En fases iniciales de disfunción tiroidea, puede observarse una TSH elevada con T4 libre dentro de rango.

Este patrón se conoce como hipotiroidismo subclínico y representa una situación en la que[3]:

  • La tiroides aún mantiene niveles hormonales normales
  • Pero lo hace a costa de una mayor estimulación hipofisaria

Clínicamente, es un estado intermedio cuya evolución puede ser variable: desde la normalización espontánea hasta la progresión a hipotiroidismo franco.

Tiroiditis de Hashimoto

La tiroiditis de Hashimoto es la causa más frecuente de hipotiroidismo en entornos con suficiente aporte de yodo.

En este contexto:

  • La elevación de TSH es consecuencia de un proceso autoinmune
  • Existe una destrucción progresiva del tejido tiroideo
  • Pueden detectarse anticuerpos antitiroideos (especialmente anti-TPO)

Otras causas de TSH alta

Aunque menos frecuentes, existen otros factores que pueden elevar la TSH:

  • Recuperación tras enfermedad aguda (síndrome del eutiroideo enfermo)
  • Determinados fármacos (litio, amiodarona)
  • Déficit o exceso de yodo
  • Variabilidad analítica o factores transitorios

En estos casos, la elevación puede ser reversible o no reflejar una disfunción tiroidea establecida.

TSH alta y T4 baja: qué indica

La combinación de TSH elevada y T4 libre baja es el patrón más característico de hipotiroidismo clínico.

Desde un punto de vista fisiopatológico, indica que:

  • La tiroides no es capaz de responder al estímulo de la TSH
  • La compensación del eje ha dejado de ser eficaz
  • Existe un déficit hormonal real a nivel sistémico

Una TSH alta no es una enfermedad en sí misma. Es la señal de que el organismo está intentando compensar una alteración en la función tiroidea.

Síntomas asociados a TSH alta

Sintomas asociados a TSH alta como cansancio frio piel seca estreñimiento aumento de peso niebla mental y casos sin sintomas

La presencia de síntomas en el contexto de una TSH elevada depende, en gran medida, del grado de disfunción tiroidea y de la disponibilidad tisular de hormonas tiroideas.

En términos clínicos, no es la TSH la que genera síntomas, sino el posible déficit de T4 y T3 a nivel periférico. Por ello, una TSH elevada puede acompañarse de manifestaciones clínicas claras o, por el contrario, ser completamente asintomática.

Síntomas que sugieren hipotiroidismo

Cuando la elevación de TSH se asocia a una disminución funcional de la actividad tiroidea, la clínica suele alinearse con un estado de hipometabolismo.

Este se caracteriza por una reducción de la actividad metabólica en múltiples tejidos, lo que puede traducirse en:

  • Fatiga persistente y disminución de la energía
  • Intolerancia al frío, relacionada con una menor termogénesis
  • Aumento de peso, generalmente moderado y vinculado a retención hídrica
  • Estreñimiento por enlentecimiento del tránsito intestinal
  • Piel seca, áspera y fría
  • Caída difusa del cabello
  • Lentitud cognitiva o sensación de “niebla mental”

Estos síntomas no son específicos y pueden aparecer en otras condiciones, lo que dificulta su interpretación aislada.

¿Se puede tener TSH alta sin síntomas?

Sí, y es relativamente frecuente.

En situaciones como el hipotiroidismo subclínico (TSH elevada con T4 normal), el organismo mantiene niveles hormonales dentro de rango gracias a la mayor estimulación de la hipófisis.

En estos casos:

  • No existe un déficit hormonal significativo
  • La actividad metabólica se mantiene
  • Los síntomas pueden estar ausentes o ser muy leves

Además, la percepción de síntomas depende de factores individuales como:

  • Sensibilidad tisular a las hormonas tiroideas
  • Estado metabólico general
  • Presencia de otras condiciones

La TSH alta no determina por sí sola la presencia de síntomas. Los síntomas aparecen cuando existe un impacto real en la disponibilidad de hormonas tiroideas a nivel tisular. 

Cómo interpretar una analítica tiroidea completa

Analitica tiroidea completa con TSH T4 libre T3 libre anti TPO anti TG TRAb tiroglobulina y contexto clinico

La evaluación de la función tiroidea no puede basarse en un único parámetro. La TSH es el punto de partida, pero su interpretación correcta exige integrarla con otras variables que permiten entender qué está ocurriendo a nivel funcional, hormonal e inmunológico.

Una analítica tiroidea completa incluye, al menos, la TSH y la T4 libre, y en función del contexto puede ampliarse con T3 libre, anticuerpos y otros marcadores.

T4 libre (tiroxina libre)

La T4 libre (T4L) representa la fracción activa de tiroxina disponible en sangre.

Es el principal indicador de la producción hormonal real de la glándula tiroides.

Su interpretación en relación con la TSH permite establecer patrones clínicos claros:

  • TSH alta + T4L baja → hipotiroidismo clínico
  • TSH alta + T4L normal → hipotiroidismo subclínico
  • TSH normal + T4L normal → función tiroidea conservada

Desde el punto de vista clínico, la T4 libre es el marcador que confirma si existe o no un déficit hormonal efectivo.

T3 libre (triyodotironina libre)

La T3 libre (T3L) es la forma más activa de hormona tiroidea a nivel tisular.

Sin embargo, su valor diagnóstico es más limitado en comparación con T4L y TSH.

En la mayoría de los casos:

  • Se mantiene en rango hasta fases avanzadas de disfunción
  • Depende en gran parte de la conversión periférica de T4

Puede ser útil en situaciones específicas, pero no es el marcador principal para el diagnóstico inicial de hipotiroidismo.

Anticuerpos anti-TPO y anti-TG

Los anticuerpos antitiroideos permiten identificar si existe un componente autoinmune.

  • Anti-TPO → marcador más sensible de tiroiditis de Hashimoto
  • Anti-TG → complemento diagnóstico

Su presencia indica que la alteración tiroidea puede tener un origen inmunológico, incluso en fases iniciales con función conservada.

TRAb (anticuerpos antirreceptor de TSH)

Los TRAb son anticuerpos dirigidos contra el receptor de TSH.

Su utilidad principal es en el diagnóstico de la enfermedad de Graves, donde actúan estimulando la tiroides.

En el contexto de TSH alta:

  • No suelen ser relevantes
  • Se utilizan para diferenciar causas en otros escenarios

Tiroglobulina

La tiroglobulina es una proteína producida por la glándula tiroidea.

Su medición no es habitual en el estudio inicial de TSH alta, pero puede utilizarse en contextos específicos, como el seguimiento de patología tiroidea.

Ejemplo de interpretación paso a paso

Una interpretación correcta sigue una secuencia lógica:

  1. Evaluar la TSH
    • ¿Está dentro de rango, elevada o suprimida?
  2. Relacionarla con la T4 libre
    • Determina si existe un déficit hormonal real
  3. Valorar anticuerpos si procede
    • Identifica el origen autoinmune
  4. Contextualizar clínicamente
    • Edad, síntomas, embarazo, medicación

Por ejemplo:

  • TSH: 6,5 mUI/L
  • T4L: normal
  • Anti-TPO: positivos

→ Compatible con hipotiroidismo subclínico de origen autoinmune (Hashimoto)

Interpretar una analítica tiroidea no consiste en leer valores aislados. Consiste en entender la relación entre ellos dentro del contexto clínico del paciente.

Qué hacer si tu TSH está alta

Pasos ante TSH alta repetir analitica completar T4 T3 anticuerpos revisar medicacion biotina tratamiento derivacion y levotiroxina

Ante una TSH elevada, el primer paso no es tratar, sino interpretar correctamente el hallazgo dentro de su contexto clínico y analítico.

Una elevación aislada no siempre indica enfermedad tiroidea establecida ni requiere intervención inmediata. En muchos casos, puede tratarse de una alteración transitoria o de una fase inicial que debe confirmarse antes de tomar decisiones.

Repetir la analítica en 6–12 semanas

Uno de los principios básicos en endocrinología es evitar decisiones basadas en un único valor.

La TSH puede fluctuar por múltiples factores:

  • Variabilidad biológica
  • Enfermedad reciente
  • Cambios en la ingesta de yodo
  • Estrés fisiológico

Por ello, es recomendable confirmar la elevación con una segunda determinación tras unas semanas.

Completar con T4 libre, T3 libre y anticuerpos

Si la TSH se mantiene elevada, el siguiente paso es ampliar el estudio.

Esto permite responder a tres preguntas clave:

  1. ¿Existe un déficit hormonal real? → T4 libre
  2. ¿Cómo está la actividad periférica? → T3 libre
  3. ¿Hay un origen autoinmune? → anti-TPO, anti-TG

Esta información transforma un dato aislado en un perfil clínico interpretable.

Criterios para iniciar tratamiento

El tratamiento no se basa únicamente en la cifra de TSH, sino en un conjunto de variables[1][2].

En términos generales:

  • TSH >10 mUI/L → suele recomendarse tratamiento
  • TSH 4,5–10 mUI/L → decisión individualizada

Factores que influyen en esta decisión:

  • Presencia de síntomas
  • Anticuerpos positivos
  • Embarazo o deseo gestacional
  • Riesgo cardiovascular
  • Edad

Esto explica por qué no todos los pacientes con TSH alta reciben tratamiento.

Cuándo derivar a endocrinología

La valoración por especialista puede ser necesaria en situaciones como:

  • Dudas diagnósticas
  • Alteraciones analíticas complejas
  • Embarazo
  • Falta de respuesta al tratamiento

En estos casos, una evaluación más específica permite afinar el manejo. En el plano nutricional, contar con un nutricionista clínico u hormonal puede complementar el seguimiento endocrinológico.

Factores que pueden falsear la TSH

La TSH no es un marcador aislado de interferencias.

Algunos factores que pueden alterar su valor incluyen:

  • Fármacos (amiodarona, corticoides, litio)
  • Suplementos
  • Enfermedad sistémica reciente
  • Alteraciones en el ritmo circadiano

Esto refuerza la importancia de interpretar el valor dentro de un contexto amplio.

TSH alta y levotiroxina (Eutirox)

Encontrar una TSH elevada en pacientes que ya están en tratamiento con levotiroxina (como Eutirox) es una situación relativamente frecuente y no siempre indica un fallo del tratamiento, sino, en muchos casos, un problema de ajuste, absorción o adherencia.

Desde un punto de vista fisiológico, la levotiroxina debe suplir la producción de T4 endógena y permitir que la TSH se normalice. Si esto no ocurre, es necesario analizar por qué el organismo sigue “percibiendo” un déficit hormonal.

¿Por qué sigue alta si tomo Eutirox?

Las causas más habituales de una TSH elevada en pacientes tratados incluyen:

  • Dosis insuficiente
    La causa más frecuente. La cantidad de levotiroxina puede no ser suficiente para cubrir las necesidades individuales.
  • Falta de adherencia o tomas irregulares
    Saltarse dosis o tomarlas de forma inconsistente altera el equilibrio hormonal.
  • Absorción intestinal inadecuada
    La levotiroxina se absorbe principalmente en el intestino delgado. Factores como disbiosis, enfermedad celíaca o gastritis pueden reducir su biodisponibilidad.
  • Interacciones con alimentos o suplementos
    La toma conjunta con café, calcio, hierro o ciertos alimentos puede disminuir la absorción.

En la mayoría de los casos, el problema no es la “ineficacia” del fármaco, sino cómo se está utilizando o cómo se está absorbiendo.

Alimentos e interacciones con levotiroxina

La levotiroxina presenta una absorción sensible a múltiples interferencias.

Entre los factores más relevantes:

  • Café (especialmente si se toma inmediatamente después)
  • Suplementos de hierro o calcio
  • Soja y alimentos ricos en fibra en el momento de la ingesta

Por este motivo, se recomienda:

Tomarla en ayunas, con agua, y esperar al menos 30–60 minutos antes de ingerir otros alimentos.

Ajuste de dosis: cuándo revisar

El ajuste de la dosis de levotiroxina debe basarse en la evolución de la TSH y en el contexto clínico.

Algunos puntos clave:

  • Reevaluación analítica cada 6–8 semanas tras cambios de dosis
  • Ajustes progresivos, no bruscos
  • Objetivo: normalizar la TSH dentro de un rango adecuado para el paciente

Además, hay situaciones que pueden requerir modificaciones de dosis:

  • Cambios de peso
  • Embarazo
  • Inicio de nuevos fármacos
  • Alteraciones gastrointestinales

Abordaje nutricional ante TSH alta

La elevación de la TSH no es, en sí misma, un problema nutricional, sino una señal de disfunción tiroidea cuya causa puede ser diversa. Por ello, el papel de la alimentación debe entenderse como coadyuvante, no como sustituto del abordaje clínico cuando existe una alteración establecida.

El objetivo del enfoque nutricional no es “bajar la TSH” de forma directa, sino optimizar el entorno fisiológico en el que funciona la glándula tiroidea, favoreciendo la disponibilidad de sustratos, la actividad enzimática y el equilibrio metabólico.

Yodo y selenio: claves para la función tiroidea

El yodo y el selenio desempeñan funciones esenciales en la fisiología tiroidea, pero su manejo requiere matiz.

El yodo es imprescindible para la síntesis de T4 y T3. Sin embargo:

  • El déficit puede comprometer la producción hormonal
  • El exceso, especialmente en contextos autoinmunes, puede agravar la disfunción

Por ello, la recomendación no es aumentar indiscriminadamente su ingesta, sino mantener un aporte adecuado dentro de rangos fisiológicos.

El selenio, por su parte, participa en:

  • La conversión de T4 a T3 (desyodinasas)
  • La defensa antioxidante tiroidea

Su déficit puede comprometer ambos procesos, especialmente en situaciones de estrés oxidativo o autoinmunidad.

Cuándo la dieta no resuelve por sí sola

Es importante establecer una frontera clara:

Cuando existe hipotiroidismo clínico (TSH elevada con T4 baja), la alimentación no sustituye al tratamiento con levotiroxina.

En estos casos:

  • La dieta puede mejorar síntomas y contexto metabólico
  • Pero no corrige el déficit hormonal

Confundir estos planos es uno de los errores más frecuentes en el manejo no especializado.

Dieta en contexto de hipotiroidismo: enfoque práctico

Más que centrarse en alimentos aislados, el enfoque debe orientarse a patrones dietéticos.

Un patrón adecuado se caracteriza por:

  • Aporte suficiente de proteínas de calidad
  • Presencia de grasas saludables
  • Alta densidad nutricional (vitaminas y minerales)
  • Predominio de alimentos poco procesados

Este tipo de alimentación favorece:

  • La función metabólica global
  • La regulación hormonal
  • La estabilidad energética

Preguntas frecuentes sobre TSH alta

¿Qué pasa cuando se tiene la TSH alta?

Una TSH elevada indica que el organismo está aumentando la señal de estímulo sobre la tiroides, generalmente para compensar una función tiroidea insuficiente. En muchos casos, se asocia a hipotiroidismo, aunque no siempre implica enfermedad establecida.

¿Qué nivel de TSH es preocupante?

Depende del contexto clínico.

  • Valores ligeramente elevados (≈4,5–10 mUI/L) pueden corresponder a hipotiroidismo subclínico
  • Valores por encima de 10 mUI/L se asocian con mayor probabilidad de hipotiroidismo clínico

¿Qué debo hacer cuando mi TSH está alta?

El abordaje inicial incluye:

  • Confirmar el resultado con una segunda analítica
  • Evaluar T4 libre y, si procede, T3 y anticuerpos
  • Analizar síntomas y contexto clínico

¿Qué tan grave es tener la TSH alta?

En la mayoría de los casos no es grave.

Puede ser una alteración leve o transitoria. Solo en contextos de hipotiroidismo no tratado o TSH muy elevada puede tener implicaciones a largo plazo.

¿Qué no debo comer si tengo TSH alta?

No existen alimentos prohibidos de forma general.

Sin embargo, se recomienda evitar:

  • Exceso de yodo
  • Dietas desequilibradas
  • Interferencias con la absorción de levotiroxina (si se está en tratamiento)

¿Qué debo tomar si tengo la TSH alta?

Depende de la causa.

  • Si existe hipotiroidismo clínico → tratamiento con levotiroxina
  • Si no → puede no ser necesario tratamiento

No existen suplementos universales que “bajen la TSH”.

¿Cómo bajar la TSH rápidamente?

No existe una forma segura de reducir la TSH de manera inmediata.

El tratamiento, cuando es necesario, actúa de forma progresiva ajustando la función hormonal.

¿Cuál es la tabla de TSH por edad?

Los valores de referencia varían ligeramente con la edad.

  • Adultos: ~0,4–4,0 mUI/L
  • Mayores: pueden tolerar valores algo superiores
  • Embarazo: rangos más bajos

La interpretación debe adaptarse al contexto.

¿Qué alimentos debo evitar si tengo la TSH alta?

Más que evitar alimentos concretos, es importante:

  • No exceder el consumo de yodo
  • Mantener una dieta equilibrada
  • Evitar interferencias con la medicación

Si quieres aprender a interpretar analíticas hormonales con criterio clínico y aplicar un enfoque basado en evidencia en consulta, es imprescindible una formación sólida. El Máster en Nutrición Clínica Aplicada a Patologías de ENFAF profundiza en el abordaje de patologías endocrinas, la interpretación de analíticas y el papel de la nutrición en el contexto clínico real.

Publicación revisada por:

Dra. Rut López Osca

Dra. Rut López Osca

Doctora en Ciencias del Deporte, especializada en ejercicio, envejecimiento y salud cardiovascular con enfoque en salud femenina.

Referencias

  1. Garber JR, Cobin RH, Gharib H, et al. Clinical practice guidelines for hypothyroidism in adults (ATA/AACE). Thyroid. 2012;22(12):1200-1235. doi:10.1089/thy.2012.0205
  2. Pearce SHS, Brabant G, Duntas LH, et al. 2013 ETA Guideline: Management of Subclinical Hypothyroidism. Eur Thyroid J. 2013;2(4):215-228. doi:10.1159/000356507
  3. Cooper DS, Biondi B. Subclinical thyroid disease. Lancet. 2012;379(9821):1142-1154. doi:10.1016/S0140-6736(11)60276-6
  4. Alexander EK, Pearce EN, Brent GA, et al. 2017 Guidelines of the American Thyroid Association for the Diagnosis and Management of Thyroid Disease During Pregnancy and the Postpartum. Thyroid. 2017;27(3):315-389. doi:10.1089/thy.2016.0457
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