
No es la vitamina D. No es el magnesio. No es la creatina.
Y, sin embargo, puede estar influyendo en tu energía diaria, en tus dolores de cabeza recurrentes e incluso en tu riesgo cardiovascular.
La vitamina B2 —riboflavina— rara vez protagoniza conversaciones sobre salud. No genera titulares, no se viraliza en redes y no suele estar en el centro de las recomendaciones populares. Pero para el Dr. Álex Yáñez, profesor de ENFAF y doctor en Ciencias de la Actividad Física, estamos ante uno de los micronutrientes más infravalorados de la práctica clínica.
En un reciente vídeo divulgativo subido a su canal de Youtube, el docente explica por qué esta vitamina puede desempeñar un papel clave en la prevención de migrañas, en la regulación de la homocisteína y en la protección frente a ciertos procesos relacionados con el cáncer.
Lejos de ser una afirmación llamativa sin respaldo, la literatura científica empieza a darle la razón.
¿Qué es la vitamina B2 (riboflavina) y para qué sirve?

La vitamina B2, o riboflavina, es una vitamina hidrosoluble del grupo B que el cuerpo no almacena, por lo que debemos obtenerla a diario a través de la dieta. Su papel es esencialmente metabólico: es precursora de dos coenzimas, FAD y FMN, que intervienen en la producción de energía de todas las células. Estas son sus funciones principales:
- Producción de energía: ayuda a transformar hidratos, grasas y proteínas en energía utilizable (ATP).
- Función mitocondrial y sistema nervioso: mantiene el metabolismo energético de las neuronas, un punto clave en la migraña.
- Acción antioxidante: participa en la regeneración del glutatión y protege a las células del daño oxidativo.
- Piel, ojos y mucosas: contribuye a mantener sanas la piel, la visión y las mucosas.
- Formación de glóbulos rojos: interviene en su producción y en el metabolismo del hierro.
- Activación de otras vitaminas B: es necesaria para activar la vitamina B6 y el folato, de ahí su papel en el metabolismo de la homocisteína.
💡 La riboflavina no «estimula»: trabaja en segundo plano, garantizando que la maquinaria energética de tus células funcione.
Cuando el problema no es el dolor, sino la energía

Uno de los usos mejor estudiados de la riboflavina es la prevención de la migraña. Y aquí la historia es interesante.
Durante años, la migraña se abordó únicamente como un problema neurológico relacionado con la vasodilatación o con la inflamación. Sin embargo, en las últimas décadas ha ganado fuerza otra hipótesis: el déficit energético cerebral.
Algunos pacientes con migraña presentan alteraciones en la función mitocondrial, es decir, en la capacidad de sus neuronas para producir energía de forma eficiente.
La vitamina B2 es precursora de dos coenzimas esenciales —FAD y FMN— necesarias para que la mitocondria funcione correctamente. Sin suficiente riboflavina, la maquinaria energética pierde rendimiento.
Un ensayo clínico publicado en Neurology mostró que la suplementación con 400 mg diarios de riboflavina reducía significativamente la frecuencia de crisis migrañosas frente a placebo (Schoenen et al., 1998). Revisiones posteriores han respaldado su utilidad como estrategia preventiva segura y bien tolerada (Thompson & Saluja, 2017).
Por eso el profesor de ENFAF la sitúa, junto al magnesio y la coenzima Q10, dentro del «estándar de oro» en el abordaje nutricional de la migraña.
No actúa como analgésico. Actúa mejorando el metabolismo neuronal.
El marcador silencioso que daña las arterias
Pero la historia no termina en el cerebro.
La riboflavina también interviene en el metabolismo de la homocisteína, un aminoácido que, cuando se encuentra elevado, se asocia con mayor riesgo cardiovascular.
Aquí entra en juego el gen MTHFR. Esta enzima, clave en el metabolismo del folato, necesita riboflavina como cofactor. En personas con la variante genética 677TT —relativamente frecuente en población europea— la actividad de esta enzima es menor.
Curiosamente, estudios clínicos han mostrado que suplementar con vitamina B2 puede reducir la presión arterial en estos individuos (McNulty et al., 2006; Wilson et al., 2013). Es uno de los ejemplos más claros de cómo la genética y la nutrición pueden interactuar.
Lo que parece una simple vitamina puede convertirse, en determinados perfiles, en una herramienta estratégica.
¿Y el cáncer? Una relación que se está estudiando
En su intervención, Álex Yáñez menciona la posible relación entre la vitamina B2 y la reducción del riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el colorrectal.
La riboflavina participa en la estabilidad del ADN y en procesos de metilación, mecanismos esenciales para prevenir mutaciones. Estudios epidemiológicos han observado que una mayor ingesta de vitamina B2 se asocia con menor riesgo de cáncer colorrectal, especialmente cuando el estatus de folato es adecuado (Larsson et al., 2005).
No hablamos de un tratamiento, sino de prevención metabólica. Un matiz importante.
Una vitamina que se pierde más de lo que creemos

Hay un detalle práctico que suele pasar desapercibido y que el profesor de ENFAF subraya en su vídeo: la riboflavina es frágil.
Es sensible a la luz. Se degrada con la cocción. Puede perderse en el agua cuando hervimos alimentos. El alcohol, el tabaco, el estrés crónico e incluso algunos antibióticos pueden disminuir sus niveles.
Es decir, aunque esté presente en alimentos como vísceras, huevos, lácteos, almendras o champiñones, no siempre llega intacta a nuestras células.
Alimentos ricos en vitamina B2
La riboflavina está presente sobre todo en alimentos de origen animal, pero también en frutos secos, setas y verduras de hoja verde. Esta es una referencia orientativa del contenido de vitamina B2 por cada 100 gramos de alimento:
| Alimento | Vitamina B2 (aprox. por 100 g) |
|---|---|
| Hígado (ternera) | 2,8–3,0 mg |
| Almendras | 1,0–1,1 mg |
| Huevo | 0,45 mg |
| Champiñones | 0,40 mg |
| Lácteos (leche, queso, yogur) | 0,20–0,50 mg |
| Pescado azul (salmón, caballa) | 0,20–0,40 mg |
| Verduras de hoja verde (espinaca) | 0,20 mg |
| Legumbres y cereales integrales | 0,10–0,20 mg |
💡 Como la luz y la cocción degradan la riboflavina, conservar los lácteos en envases opacos y no hervir en exceso las verduras ayuda a preservarla.
Déficit de vitamina B2: síntomas y causas
La deficiencia clínica grave de riboflavina (arriboflavinosis) es poco frecuente en países desarrollados, pero un aporte subóptimo sí es más común de lo que se cree, sobre todo en personas con dietas pobres en lácteos y proteína animal. Los signos más característicos del déficit son:
- Grietas y llagas en las comisuras de los labios (queilitis angular) y labios agrietados.
- Lengua enrojecida e inflamada, de color magenta (glositis).
- Dermatitis seborreica: piel escamosa, sobre todo en la cara.
- Molestias oculares: picor, enrojecimiento y sensibilidad a la luz.
- Cansancio y, en casos prolongados, anemia.
Entre las causas más habituales están una dieta pobre en riboflavina, el alcoholismo, los problemas de absorción intestinal, una mayor demanda (embarazo, lactancia o deporte intenso) y algunos fármacos. Ante la sospecha de un déficit, lo adecuado es consultarlo con un profesional.
De la dosis mínima a la dosis terapéutica
Las recomendaciones nutricionales estándar apenas superan el miligramo diario, cantidad suficiente para evitar deficiencias clínicas evidentes.
| Situación | Ingesta de vitamina B2 |
|---|---|
| Hombres adultos | 1,3 mg/día |
| Mujeres adultas | 1,1 mg/día |
| Embarazo | 1,4 mg/día |
| Lactancia | 1,6 mg/día |
| Prevención de migraña (uso terapéutico) | 400 mg/día |
Como se ve, los estudios en migraña utilizan 400 mg al día, muy por encima de la ingesta recomendada. Esta diferencia refleja algo que a menudo genera confusión: cubrir requerimientos mínimos no es lo mismo que buscar un efecto terapéutico específico.
Por eso, como insiste el profesor Álex Yáñez, el contexto clínico y la individualización son fundamentales. Al ser una vitamina hidrosoluble, el exceso se elimina por la orina (a la que tiñe de un amarillo intenso e inofensivo), pero las dosis altas deben plantearse siempre con criterio profesional.
La vitamina que no hace ruido
En un entorno saturado de tendencias y suplementos virales, la vitamina B2 no hace ruido. No tiene marketing. No promete resultados espectaculares en 30 días.
Pero participa en la producción de energía, en la regulación cardiovascular, en la estabilidad genética y en el equilibrio oxidativo, un factor íntimamente ligado a la inflamación del cuerpo.
Y cuando un nutriente interviene en procesos tan básicos, su impacto puede ser más profundo de lo que parece.
Tal vez la riboflavina no sea la vitamina más famosa.
Pero, como apunta el profesor de ENFAF, puede que sea una de las más estratégicas.
Preguntas frecuentes sobre la vitamina B2
¿Para qué sirve la vitamina B2?
La vitamina B2 (riboflavina) sirve, sobre todo, para producir energía: como coenzimas FAD y FMN participa en el metabolismo de hidratos, grasas y proteínas. Además, mantiene el metabolismo del sistema nervioso, actúa como antioxidante, cuida la piel, los ojos y las mucosas, participa en la formación de glóbulos rojos y activa la vitamina B6 y el folato.
¿Qué alimentos son más ricos en vitamina B2?
Las mejores fuentes son el hígado y otras vísceras, las almendras, los huevos, los lácteos, los champiñones, el pescado azul y las verduras de hoja verde. Al ser sensible a la luz y a la cocción, conviene no exponer los lácteos a la luz ni hervir en exceso los alimentos.
¿Cuánta vitamina B2 se necesita al día?
La ingesta recomendada para adultos es de 1,1 mg/día en mujeres y 1,3 mg/día en hombres, algo mayor en embarazo y lactancia. En cambio, para la prevención de la migraña los estudios emplean dosis terapéuticas de 400 mg/día, que deben usarse bajo criterio profesional.
¿La vitamina B2 sirve para la migraña?
Sí. La suplementación con 400 mg diarios durante al menos 3 meses ha demostrado reducir la frecuencia de las crisis, al mejorar la función mitocondrial de las neuronas. No actúa como analgésico —no calma el dolor en el momento—, sino como estrategia preventiva, a menudo combinada con magnesio y coenzima Q10.
¿Cómo saber si me falta vitamina B2?
Los signos más típicos del déficit son grietas en las comisuras de los labios, lengua enrojecida (color magenta), dermatitis seborreica, molestias oculares y cansancio. Ante la sospecha, un profesional puede confirmarlo y orientar el tratamiento.
¿Por qué la vitamina B2 tiñe la orina de amarillo?
Porque es una vitamina hidrosoluble: el cuerpo no la almacena y elimina el excedente por la orina, a la que da un color amarillo intenso. Es un efecto normal e inofensivo, no un signo de que «haga daño».
Publicación revisada por:
Schoenen J, Jacquy J, Lenaerts M. Effectiveness of high-dose riboflavin in migraine prophylaxis. A randomized controlled trial. Neurology. 1998;50(2):466–470.
Thompson DF, Saluja HS. Prophylaxis of migraine headaches with riboflavin: A systematic review. J Clin Pharm Ther. 2017;42(4):394–403.
McNulty H, Dowey le RC, Strain JJ, Dunne A, Ward M, Molloy AM, McAnena LB, Hughes JP, Hannon-Fletcher M, Scott JM. Riboflavin lowers homocysteine in individuals homozygous for the MTHFR 677C→T polymorphism. Circulation. 2006;113(1):74–80.
Wilson CP, McNulty H, Ward M, Strain JJ, Trouton TG, Hoey L, Molloy AM, Scott JM. Blood pressure in treated hypertensive individuals with the MTHFR 677TT genotype is responsive to intervention with riboflavin. Hypertension. 2013;61(6):1302–1308.
Larsson SC, Giovannucci E, Wolk A. Dietary riboflavin intake and risk of colorectal cancer: a prospective cohort study. Am J Clin Nutr. 2005;82(4):894–899.