Con esta calculadora de colesterol calculas en segundos tu cociente LDL/HDL (y su inverso, HDL/LDL) a partir de los valores de LDL y HDL de tu analítica, y sabes en qué nivel de riesgo se sitúa. Hablar de colesterol es hablar de uno de los marcadores más importantes —y a la vez más malinterpretados— de la salud cardiovascular.
El colesterol no es “bueno” o “malo” por sí mismo, sino un conjunto de lipoproteínas con funciones fisiológicas distintas, cuyo equilibrio determina gran parte del riesgo cardiometabólico.
El problema aparece cuando se reduce todo a una sola cifra. El colesterol total, por sí solo, dice poco si no se analiza junto al LDL, el HDL, el colesterol no-HDL y, en muchos casos, los ratios entre ellos.
Dos personas con el mismo colesterol total pueden tener perfiles de riesgo completamente distintos.
Calculadora colesterol – relación LDL/HDL

Cómo usar la calculadora de colesterol
Introduce tu colesterol LDL y tu colesterol HDL en mg/dL, tal y como aparecen en la analítica. Si tu informe no trae el LDL, calcúlalo primero con nuestra calculadora de LDL (fórmula de Friedewald) a partir del colesterol total, el HDL y los triglicéridos.
La calculadora divide el LDL entre el HDL y clasifica el resultado con estos umbrales:
| Cociente LDL/HDL | Resultado de la calculadora |
|---|---|
| Menos de 1,72 | Riesgo bajo de enfermedad cardiovascular |
| De 1,72 a 2,51 | Riesgo intermedio |
| De 2,52 a 2,88 | Riesgo alto de enfermedad cardiovascular |
| 2,89 o más | Riesgo muy alto |
Por ejemplo, con un LDL de 120 mg/dL y un HDL de 50 mg/dL, el cociente es de 2,40 (riesgo intermedio); con un LDL de 160 y un HDL de 40, sube a 4,00 (riesgo muy alto). La calculadora muestra también el cociente inverso, HDL/LDL, y considera óptimo un valor entre 0,3 y 0,5. Si además introduces el colesterol total y los triglicéridos —son opcionales—, obtienes también el VLDL, el colesterol no-HDL y el cociente CT/HDL, para completar tu perfil lipídico sin salir de esta página.
Una calculadora de colesterol permite precisamente eso: ordenar los datos. A partir de valores habituales de una analítica (colesterol total, HDL y triglicéridos), es posible estimar el LDL, calcular el colesterol no-HDL y obtener ratios clínicamente relevantes, todos ellos ampliamente utilizados en prevención cardiovascular.
Eso sí, igual que ocurre con el IMC o el riesgo cardiovascular, estas cifras no son diagnósticos, sino herramientas de interpretación.
Sirven para detectar riesgo, priorizar cambios y decidir cuándo conviene profundizar con un profesional sanitario.
En esta página podrás calcular tus fracciones de colesterol, entender qué significa cada una, consultar rangos orientativos y aprender cómo interpretar los resultados con criterio, sin alarmismos ni falsas seguridades.
Calculadora colesterol LDL, HDL, No-HDL y colesterol total
La calculadora de colesterol te permite obtener, a partir de una analítica básica, una visión mucho más completa de tu perfil lipídico.
No se trata solo de ver una cifra aislada, sino de entender cómo se distribuye el colesterol en las distintas lipoproteínas y qué implicaciones tiene eso para tu salud cardiovascular.
Con los datos habituales de laboratorio —colesterol total, HDL y triglicéridos— es posible estimar el colesterol LDL, calcular el colesterol no-HDL y analizar la relación entre fracciones.
Estas estimaciones son las que se utilizan de forma rutinaria en consulta para estratificar el riesgo cardiovascular y orientar decisiones clínicas.
El LDL refleja la fracción más relacionada con la aterosclerosis, el HDL se asocia a mecanismos de transporte reverso del colesterol y el colesterol no-HDL engloba todas las lipoproteínas potencialmente aterogénicas. Juntas ofrecen una fotografía mucho más precisa que el colesterol total por sí solo.
La calculadora no sustituye una analítica ni una valoración médica, pero sí te ayuda a interpretar tus resultados con criterio, identificar si estás dentro de rangos deseables y saber cuándo conviene prestar atención o profundizar más.
Calculadora LDL (colesterol “malo”) según la fórmula de Friedewald
El colesterol LDL es uno de los marcadores más utilizados para estimar el riesgo cardiovascular, ya que representa la fracción de colesterol que puede depositarse en la pared arterial y favorecer el desarrollo de aterosclerosis.
Cuando el laboratorio no mide el LDL de forma directa, lo más habitual es estimarlo mediante la fórmula de Friedewald, una ecuación clásica que se utiliza desde hace décadas en la práctica clínica.
Esta fórmula calcula el LDL a partir de tres valores fáciles de obtener en una analítica estándar: colesterol total, HDL y triglicéridos.
La lógica es sencilla: el colesterol total se compone del colesterol transportado por HDL, LDL y VLDL. Como el colesterol contenido en las partículas VLDL se puede aproximar a partir de los triglicéridos, es posible aislar el valor del LDL por diferencia.
Esta estimación es válida y fiable en la mayoría de personas, especialmente cuando los triglicéridos están en rangos normales.
Por eso sigue siendo una de las herramientas más utilizadas para el seguimiento del colesterol en población general y en prevención primaria.
Conviene saber, no obstante, que la fórmula de Friedewald pierde precisión cuando los triglicéridos son elevados, cuando existen alteraciones metabólicas importantes o en ciertos contextos clínicos específicos.
En esos casos, se suele recurrir a mediciones directas o a otros marcadores como el colesterol no-HDL.
Para obtener una estimación clara de tu LDL (y de tu VLDL) sin hacer cálculos manuales, usa nuestra calculadora de LDL (fórmula de Friedewald). Después podrás contextualizarlo aquí dentro del resto de tu perfil lipídico.
Calculadora de colesterol no-HDL y riesgo cardiovascular
El colesterol no-HDL es un marcador cada vez más utilizado en prevención cardiovascular porque ofrece una visión más completa del colesterol aterogénico que el LDL por sí solo.
A diferencia del LDL, que se centra en una única fracción, el colesterol no-HDL incluye todas las lipoproteínas potencialmente dañinas para la pared arterial: LDL, VLDL, IDL, remanentes y otras partículas ricas en colesterol.
En otras palabras, representa todo el colesterol que no es HDL.
Su cálculo es muy sencillo y no requiere fórmulas complejas ni supuestos adicionales, lo que lo hace especialmente útil cuando los triglicéridos están elevados o cuando el LDL estimado puede ser poco fiable.
Desde el punto de vista del riesgo cardiovascular, el colesterol no-HDL se asocia de forma igual o incluso más consistente con eventos cardiovasculares que el LDL.
Por este motivo, muchas guías clínicas lo utilizan como objetivo terapéutico alternativo o complementario, especialmente en personas con síndrome metabólico, diabetes o dislipemias mixtas.
Basta con restar el HDL al colesterol total para obtener este valor e interpretarlo dentro del contexto global de tu perfil lipídico, ayudándote a entender mejor tu riesgo real más allá de una sola cifra aislada.
Fórmula para calcular el colesterol no-HDL
El cálculo del colesterol no-HDL es directo:
Colesterol no-HDL = Colesterol total − HDL
No depende de los triglicéridos ni de estimaciones intermedias, lo que reduce el margen de error y lo hace especialmente robusto en escenarios donde otras fórmulas fallan.
Por qué el colesterol no-HDL es más preciso que el LDL
El LDL calculado puede infraestimar el riesgo cuando existen triglicéridos elevados, resistencia a la insulina o alteraciones del metabolismo lipídico.
En cambio, el colesterol no-HDL captura todas las partículas aterogénicas, independientemente de su tamaño o densidad.
Por eso, en muchos contextos clínicos, el colesterol no-HDL se considera un mejor predictor del riesgo cardiovascular global, especialmente cuando se analiza junto a otros factores como presión arterial, tabaquismo o antecedentes familiares.
Calculadora de colesterol total: fórmula y valores recomendados
El colesterol total es, históricamente, el primer valor que se mira en una analítica. Aunque hoy sabemos que no debe interpretarse de forma aislada, sigue siendo un dato útil como punto de partida para evaluar el perfil lipídico.
El colesterol total representa la suma del colesterol transportado por todas las lipoproteínas presentes en sangre, principalmente HDL, LDL y VLDL.
Por sí solo no distingue si ese colesterol está mayoritariamente en fracciones protectoras o aterogénicas, pero sí permite detectar situaciones en las que conviene profundizar.
Esta página te ayuda a ver ese valor en contexto, relacionándolo después con el LDL, el colesterol no-HDL y los distintos ratios, que son los que realmente afinan la estimación del riesgo cardiovascular.
Fórmula oficial para calcular el colesterol total
Cuando el laboratorio no lo reporta directamente, el colesterol total puede expresarse como:
Colesterol total = LDL + HDL + VLDL
En la práctica clínica, este valor suele venir medido de forma directa, pero esta relación ayuda a entender por qué un colesterol total “normal” no siempre equivale a bajo riesgo, y viceversa.
Rangos de colesterol total según guías médicas
De forma orientativa, los rangos más utilizados son:
- Colesterol total deseable: por debajo de 200 mg/dL
- Límite alto: entre 200 y 239 mg/dL
- Alto: 240 mg/dL o más
Estos rangos sirven como señal de alerta inicial, pero nunca deberían interpretarse sin conocer cómo se distribuye ese colesterol entre HDL, LDL y no-HDL.
Una persona con colesterol total algo elevado pero con HDL alto y LDL bajo puede tener un riesgo menor que otra con colesterol total “normal” pero con LDL elevado y HDL bajo. De ahí la importancia de no quedarse en una sola cifra.
Calculadora ratio colesterol (CT/HDL y LDL/HDL)
Los ratios de colesterol no miden una cantidad absoluta, sino una relación entre fracciones lipídicas, y precisamente por eso aportan mucha información sobre el equilibrio real del perfil lipídico.
Mientras que valores aislados como el colesterol total o el LDL indican cuánto colesterol hay, los ratios muestran cómo se reparte entre lipoproteínas más o menos protectoras. Por este motivo, los ratios CT/HDL y LDL/HDL se utilizan como marcadores indirectos del riesgo cardiovascular, especialmente en prevención primaria.
La calculadora de esta página obtiene de forma automática el cociente LDL/HDL y su inverso; si también introduces el colesterol total, calcula directamente el CT/HDL (junto con el VLDL y el colesterol no-HDL si además añades los triglicéridos), sin que tengas que dividir nada a mano. Así podrás entender mejor si tu perfil es equilibrado o desequilibrado, incluso cuando las cifras individuales parecen “normales”.
Ratio CT/HDL: fórmula e interpretación
El ratio colesterol total / HDL (CT/HDL) se calcula dividiendo el colesterol total entre el HDL. Este ratio refleja cuánta cantidad de colesterol circula en relación con la fracción considerada más protectora.
Un ratio elevado suele indicar que la proporción de colesterol aterogénico es alta en relación al HDL, lo que se asocia con mayor riesgo cardiovascular.
Por el contrario, un HDL alto puede compensar parcialmente un colesterol total más elevado, reduciendo el riesgo global.
De forma orientativa, se suelen considerar:
- Ratio bajo: perfil más favorable
- Ratio elevado: mayor riesgo cardiovascular
Calcúlalo con los datos de tu analítica para interpretarlo dentro del contexto completo de tu analítica y no como un número aislado.
Ratio LDL/HDL: relación con riesgo cardiovascular
El ratio LDL/HDL pone el foco directamente en la relación entre la fracción más aterogénica y la más protectora.
Cuanto mayor es este ratio, mayor es la carga relativa de LDL frente al HDL, lo que se asocia con un perfil de riesgo menos favorable.
Este ratio es especialmente útil cuando el colesterol total no parece llamativo, pero existe un desequilibrio entre LDL y HDL.
En esos casos, el ratio ayuda a detectar riesgo que podría pasar desapercibido si solo se miran cifras individuales.
Como ocurre con el CT/HDL, el valor del ratio LDL/HDL debe interpretarse junto al resto del perfil lipídico y los factores de riesgo personales, no de forma aislada.
Tabla de niveles ideales de colesterol (LDL, HDL, no-HDL y colesterol total)
Más que memorizar cifras sueltas, lo importante es entender qué rango indica un perfil favorable y cuándo conviene prestar atención. Esta tabla resume los valores más utilizados como referencia clínica en adultos, siempre con un enfoque orientativo.
Tabla por rangos: óptimo, límite, alto y muy alto
Colesterol total (CT)
- Deseable: < 200 mg/dL
- Límite alto: 200–239 mg/dL
- Alto: ≥ 240 mg/dL
Colesterol LDL
- Óptimo: < 100 mg/dL
- Casi óptimo: 100–129 mg/dL
- Límite alto: 130–159 mg/dL
- Alto: 160–189 mg/dL
- Muy alto: ≥ 190 mg/dL
Colesterol HDL
- Bajo (desfavorable): < 40 mg/dL en hombres / < 50 mg/dL en mujeres
- Adecuado: ≥ 40 mg/dL
- Alto (protector): ≥ 60 mg/dL
Colesterol no-HDL
- Óptimo: < 130 mg/dL
- Límite alto: 130–159 mg/dL
- Alto: ≥ 160 mg/dL
Estos rangos se utilizan como guía general de riesgo, pero no sustituyen una valoración individual. En personas con diabetes, enfermedad cardiovascular previa u otros factores de riesgo, los objetivos suelen ser más estrictos, especialmente para LDL y no-HDL.
Las guías europeas de dislipemias (ESC/EAS 2019) fijan como objetivo un LDL inferior a 116 mg/dL en personas de riesgo bajo, a 100 en riesgo moderado, a 70 en riesgo alto y a 55 en riesgo muy alto. Para el colesterol no-HDL, los objetivos secundarios son 130, 100 y 85 mg/dL en riesgo moderado, alto y muy alto (1). Puedes estimar tu nivel de riesgo con la calculadora de riesgo cardiovascular.
Diferencias entre LDL, HDL, VLDL y colesterol no-HDL
El colesterol no circula libremente en sangre, sino unido a lipoproteínas con funciones distintas:
- LDL transporta colesterol desde el hígado hacia los tejidos. Cuando está elevado, aumenta el riesgo de depósito en la pared arterial.
- HDL participa en el transporte inverso, llevando colesterol de vuelta al hígado. Niveles más altos se asocian a menor riesgo cardiovascular.
- VLDL transporta triglicéridos y parte del colesterol; sus remanentes también son aterogénicos.
- Colesterol no-HDL engloba todas las partículas potencialmente dañinas, lo que explica por qué es un marcador tan robusto en prevención cardiovascular.
Entender estas diferencias permite interpretar mejor por qué no basta con mirar solo el colesterol total y por qué el enfoque moderno se centra cada vez más en LDL, no-HDL y ratios.
Si eres profesional de la salud, en el Experto en Interpretación de Análisis Clínicos aprenderás a leer el perfil lipídico dentro del conjunto de la analítica.
Si tu LDL o tus triglicéridos salen altos, en estos artículos te explicamos qué significan y cómo bajarlos: colesterol LDL alto y triglicéridos altos.
Preguntas frecuentes sobre la calculadora de colesterol
¿Cómo calcular mi colesterol LDL con la fórmula de Friedewald?
Se estima a partir del colesterol total, el HDL y los triglicéridos. Es una fórmula ampliamente usada y fiable cuando los triglicéridos están en rangos normales.
¿Cómo calcular el colesterol no-HDL?
Restando el HDL al colesterol total. Es un cálculo sencillo y muy útil porque incluye todas las fracciones potencialmente aterogénicas.
¿Qué incluye el colesterol total?
Incluye el colesterol transportado por LDL, HDL, VLDL y otras partículas. Por eso, por sí solo no indica si el perfil es favorable o no.
¿Cuál es un buen ratio de colesterol?
Ratios bajos de CT/HDL y LDL/HDL se asocian a menor riesgo cardiovascular. Un HDL alto puede mejorar el perfil incluso con colesterol total algo elevado.
Con los umbrales que usa esta calculadora, un cociente LDL/HDL por debajo de 1,72 se considera de riesgo bajo y uno de 2,89 o más, de riesgo muy alto.
¿Qué valores se consideran colesterol alto?
Depende de la fracción. Un LDL elevado o un colesterol no-HDL alto suelen tener más peso clínico que un colesterol total aislado.
¿Es fiable una calculadora de colesterol?
Es fiable como herramienta de interpretación, siempre que se use con datos reales de una analítica y se entienda que no sustituye una valoración médica individual.
¿Qué es el índice de Castelli?
Es el nombre con el que se conocen los cocientes de colesterol: el índice de Castelli I es el colesterol total dividido entre el HDL (CT/HDL) y el índice de Castelli II, el LDL dividido entre el HDL (LDL/HDL), que es el que calcula esta herramienta.
¿Cómo calculo el LDL y el VLDL si mi analítica no los trae?
Con la fórmula de Friedewald, a partir del colesterol total, el HDL y los triglicéridos. Puedes hacerlo directamente en nuestra calculadora de LDL (fórmula de Friedewald), que te da el LDL y el VLDL estimados.
Publicación revisada por:
Referencias bibliográficas
- Mach F, Baigent C, Catapano AL, Koskinas KC, Casula M, Badimon L, et al. 2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk. Eur Heart J. 2020;41(1):111-188. doi: 10.1093/eurheartj/ehz455



















