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Calculadora de proteínas

La proteína es, probablemente, el macronutriente más mencionado cuando se habla de entrenamiento, masa muscular o pérdida de grasa. 

Sin embargo, también es uno de los que más dudas genera: cuánta tomar, si hay que calcularla por peso corporal, si “más es mejor” o si las necesidades cambian según el objetivo.

La realidad es que no existe una cantidad única de proteína válida para todo el mundo. Las necesidades proteicas dependen de múltiples factores: peso corporal, nivel de actividad física, tipo de entrenamiento, objetivo (ganar músculo, definir, mantener) e incluso del contexto energético en el que te encuentres.

Por eso, calcular tu proteína diaria no consiste en copiar una cifra genérica ni en seguir recomendaciones absolutas. Se trata de ajustar la ingesta proteica a lo que tu cuerpo necesita realmente, evitando tanto déficits que limiten el progreso como excesos innecesarios que no aportan beneficios adicionales.

En esta página encontrarás una calculadora de proteínas pensada para ayudarte a estimar cuánta proteína necesitas al día según tu contexto. 

Pero, como siempre en ENFAF, el valor no está solo en el número: está en entender por qué esa cantidad tiene sentido, cómo adaptarla a tu objetivo y cómo utilizarla dentro de una estrategia nutricional coherente.

Calculadora de proteinas

* Incluir si el % de grasa es igual o superior a 22% y excluir si es inferior al 10%
TU RESULTADO DE PROTEÍNAS DIARIOS ES
Calculadora de proteínas

Calcula cuánta proteína necesitas al día

Calcular cuánta proteína necesitas al día es una de las decisiones más importantes cuando entrenas con un objetivo claro. 

La proteína no solo participa en la síntesis de masa muscular, sino también en la recuperación, el mantenimiento de tejidos y la regulación del apetito.

El error habitual es pensar que existe una cifra estándar válida para todo el mundo. En realidad, la cantidad de proteína diaria depende de tu peso corporal, tu nivel de actividad, el tipo de entrenamiento que realizas y el contexto energético en el que te encuentras. 

No necesita la misma proteína alguien que busca mantener su peso que alguien en déficit calórico o en una fase de ganancia muscular.

La calculadora de proteínas que tienes a continuación te permite estimar tu ingesta diaria de forma ajustada y funcional, partiendo de criterios utilizados en nutrición deportiva y entrenamiento de fuerza.  El resultado no es una obligación, sino una referencia práctica para estructurar mejor tu alimentación.


¿Cómo funciona nuestra calculadora de proteínas?

Una calculadora de proteínas solo es útil si se entiende qué está estimando y con qué criterios. No se trata de aplicar una cifra genérica ni de recomendar “más proteína por si acaso”, sino de ajustar la ingesta a las demandas reales del cuerpo.

Nuestra calculadora parte de modelos utilizados en nutrición deportiva que relacionan la cantidad de proteína diaria con el peso corporal, el nivel de actividad y el objetivo del entrenamiento. El resultado es una estimación coherente, pensada para cubrir necesidades sin excesos innecesarios.

Datos necesarios para calcular tu proteína diaria

Para estimar cuánta proteína necesitas al día, la calculadora utiliza variables básicas como tu peso corporal, tu nivel de actividad física y tu objetivo principal

Estos factores determinan la cantidad de tejido que debe mantenerse o desarrollarse y el grado de estrés muscular al que se expone el cuerpo.

La precisión del cálculo depende, en gran medida, de introducir estos datos de forma realista. Sobreestimar el nivel de actividad o el objetivo suele llevar a recomendaciones más altas de lo necesario.

Fórmula para calcular tu cantidad ideal de proteína

La base del cálculo es la proteína por kilogramo de peso corporal, ajustada por contexto. Este enfoque permite adaptar la recomendación a diferentes perfiles, desde personas sedentarias hasta atletas con altos volúmenes de entrenamiento.

No es una cifra fija ni universal, sino un rango que se mueve en función de la demanda fisiológica. La calculadora selecciona el punto más adecuado dentro de ese rango según los datos introducidos.

Factores que aumentan tus necesidades de proteína

Las necesidades de proteína aumentan cuando el cuerpo está sometido a mayor estrés mecánico o metabólico

Entrenamientos de fuerza intensos, fases de ganancia de masa muscular, déficit calórico prolongado o un alto volumen de actividad diaria incrementan la demanda proteica.

Por el contrario, en contextos de baja actividad o mantenimiento, consumir cantidades muy elevadas no aporta beneficios adicionales. El objetivo no es maximizar la proteína, sino optimizarla.

¿Cuánta proteína debes tomar al día?

La cantidad de proteína diaria no es una cifra fija ni universal. Depende del peso corporal, del estado fisiológico, del nivel de actividad y del objetivo. Por eso, más que hablar de “la cantidad correcta”, tiene sentido hablar de rangos seguros y rangos óptimos.

Durante años se ha popularizado la recomendación mínima de 0,8 g de proteína por kilo de peso corporal al día, pero esa cifra representa únicamente el mínimo necesario para evitar deficiencias en adultos sanos y sedentarios. 

No está pensada para optimizar masa muscular, rendimiento ni salud metabólica.

La evidencia actual indica que, en la mayoría de contextos, ingestas algo más altas son no solo seguras, sino más eficaces.

Ingesta diaria de proteína: rangos seguros y óptimos

En adultos sanos, los rangos de ingesta proteica se pueden interpretar de la siguiente forma:

  • 0,8 g/kg/día
    Representa el mínimo para cubrir necesidades básicas y evitar déficit, pero no es una cantidad óptima en personas activas.
  • 1,0–1,6 g/kg/día
    Rango considerado óptimo para salud general, mantenimiento de masa muscular, control del peso y salud metabólica en adultos jóvenes y de mediana edad.
  • 1,2–2,0 g/kg/día
    Recomendado en personas que entrenan fuerza o resistencia, especialmente en fases de alto volumen de entrenamiento o déficit calórico, donde la demanda proteica aumenta.

Estos rangos permiten adaptar la ingesta al contexto real, evitando tanto quedarse corto como consumir proteína sin un beneficio adicional claro. (Guoyao Wu, 2016

Recomendaciones por grupo y situación

En adultos jóvenes y de mediana edad, una ingesta de proteína por debajo de 0,8 g/kg/día puede resultar insuficiente, especialmente si existe actividad física. 

Para optimizar masa muscular y salud, los rangos más eficaces suelen situarse entre 1,2 y 1,6 g/kg/día, siempre que la proteína sea de buena calidad y esté bien distribuida a lo largo del día.

En personas deportistas, tanto de fuerza como de resistencia, las necesidades aumentan. En estos casos, es habitual trabajar entre 1,2 y 2,0 g/kg/día, ajustando hacia el extremo alto cuando el entrenamiento es intenso o el objetivo es perder grasa sin comprometer masa muscular.

En adultos mayores (a partir de 65 años), la evidencia sugiere que las necesidades proteicas son mayores que en adultos jóvenes debido a la resistencia anabólica asociada a la edad. 

Por ello, muchos grupos expertos recomiendan al menos 1,0–1,2 g/kg/día, incluso en personas sanas.

En situaciones de enfermedad aguda, enfermedad crónica o riesgo de desnutrición, las recomendaciones suelen situarse entre 1,2 y 1,5 g/kg/día, pudiendo llegar hasta 2,0 g/kg/día en casos más graves, siempre bajo supervisión profesional. (Stephanie Harris et al., 2025)

Límites de seguridad en la ingesta de proteína

En adultos sanos, las ingestas prolongadas de proteína de hasta ~2 g/kg/día se consideran seguras y bien toleradas. 

Personas sanas y bien adaptadas pueden llegar puntualmente a ingestas más altas, incluso en torno a 3–3,5 g/kg/día, pero no se recomienda mantener de forma crónica valores por encima de 2 g/kg/día, ya que pueden aparecer molestias digestivas o problemas en personas susceptibles.

En el caso de enfermedad renal avanzada sin diálisis, la ingesta proteica debe reducirse y ajustarse siempre bajo pauta médica, ya que las recomendaciones generales no aplican en ese contexto.

Proteína para aumentar masa muscular

Cuando el objetivo es aumentar masa muscular, la proteína deja de ser solo un macronutriente más y pasa a ser un factor limitante del progreso. Sin una ingesta proteica suficiente, el estímulo del entrenamiento de fuerza no se traduce en adaptación real.

Ahora bien, aumentar la proteína no significa consumirla sin límite. La clave está en alcanzar el rango eficaz, distribuirla correctamente y acompañarla de un estímulo mecánico adecuado.

Tabla de proteínas por peso para aumentar masa muscular

En contextos de ganancia muscular, la evidencia apunta a que la mayoría de personas obtienen beneficios claros dentro de un rango aproximado de 1,6–2,2 g de proteína por kilo de peso corporal al día.

Este rango permite maximizar la síntesis proteica muscular sin desplazar en exceso otros nutrientes necesarios para el rendimiento, como los hidratos de carbono.

La tabla de proteínas por peso que ofrece la calculadora traduce este criterio en una cantidad concreta de gramos diarios, adaptada a tu peso corporal. No es una prescripción rígida, sino una referencia funcional desde la que organizar tu dieta.

Proteínas recomendadas según tu nivel de actividad

No todas las personas que quieren ganar músculo entrenan igual. El volumen, la intensidad y la frecuencia del entrenamiento influyen directamente en cuánta proteína necesitas.

  • En personas que entrenan fuerza de forma regular, una ingesta en la parte media del rango suele ser suficiente.
  • En contextos de alto volumen, fases de entrenamiento exigentes o cuando se combina ganancia muscular con un ligero déficit energético, puede ser necesario acercarse al extremo superior.

En todos los casos, el objetivo no es “comer más proteína”, sino comer la suficiente para que el entrenamiento se convierta en músculo.

Además, distribuir la proteína a lo largo del día en varias tomas facilita alcanzar el umbral necesario para estimular la síntesis proteica en cada comida, algo especialmente relevante en procesos de hipertrofia.

Proteína diaria según tu objetivo

La cantidad óptima de proteína no es la misma en todos los contextos. Cambia según lo que estés buscando y según el entorno energético en el que te muevas. Ajustarla al objetivo evita tanto déficits innecesarios como excesos que no aportan beneficios reales.

Proteína para ganar músculo

En fases de ganancia de masa muscular, la proteína debe situarse en un rango que permita maximizar la síntesis proteica sin desplazar otros nutrientes clave para el rendimiento. En la práctica, la mayoría de personas progresa bien con ingestas en la parte media–alta de los rangos recomendados, siempre que el entrenamiento de fuerza esté bien planteado y exista un ligero superávit energético.

Más allá de cierto punto, aumentar la proteína no acelera la ganancia muscular. El estímulo mecánico y la energía disponible siguen siendo determinantes. Por eso, la proteína debe verse como un facilitador del proceso, no como el único motor.

Proteína para definir y perder grasa

En contextos de déficit calórico, la proteína adquiere un papel aún más importante. Una ingesta adecuada ayuda a preservar la masa muscular, mejora la recuperación y contribuye a un mayor control del apetito.

En estas fases suele ser recomendable situar la proteína en un rango relativamente alto dentro de lo tolerable, ajustado al peso corporal y al nivel de entrenamiento. El objetivo no es solo perder peso, sino perder grasa manteniendo tejido funcional.

Proteína para mantenimiento

Cuando el objetivo es mantener el peso y la composición corporal, las necesidades proteicas suelen ser más moderadas. Aun así, mantenerse en un rango suficiente sigue siendo importante para conservar masa muscular, especialmente en personas activas o a medida que aumenta la edad.

En este contexto, la proteína actúa como un elemento de estabilidad, ayudando a sostener el rendimiento, la recuperación y la salud metabólica sin necesidad de ajustes agresivos.

Calcular tu ingesta diaria de proteína no va de seguir una moda ni de consumir la mayor cantidad posible. 

Va de ajustar un macronutriente clave a las necesidades reales de tu cuerpo, en función de tu peso, tu nivel de actividad y tu objetivo.

La proteína es esencial para mantener y desarrollar masa muscular, facilitar la recuperación y sostener la salud metabólica, pero su efecto tiene un rango óptimo

Por debajo de ese rango, el progreso se limita; muy por encima, el beneficio adicional es escaso o inexistente. El equilibrio está en entender cuánta necesitas y por qué.

La calculadora de proteínas te ofrece una referencia práctica desde la que organizar tu alimentación con criterio. 

No sustituye al seguimiento ni a la adaptación, pero sí evita errores comunes: quedarse corto en contextos exigentes o sobredimensionar la proteína pensando que eso acelerará los resultados.

En ENFAF entendemos la nutrición como una herramienta estratégica, no como una acumulación de cifras. 

La proteína funciona cuando se integra dentro de un plan coherente, alineado con el entrenamiento, el descanso y el contexto energético. Ahí es donde deja de ser un número y empieza a ser progreso real.

Preguntas frecuentes sobre proteínas diarias

¿Cuánta proteína tomar al día?

La cantidad de proteína diaria depende de tu peso corporal, tu nivel de actividad y tu objetivo. Como referencia general, en adultos activos suele moverse entre 1,2 y 1,6 g de proteína por kilo de peso corporal al día, pudiendo aumentar en contextos de entrenamiento intenso o déficit calórico.

¿Cuántos gramos de proteína por kilo debo consumir?

Depende del contexto. Para mantenimiento y salud, valores cercanos a 1,0–1,2 g/kg/día pueden ser suficientes. Para ganar masa muscular o preservar músculo en déficit calórico, es habitual trabajar entre 1,6 y 2,0 g/kg/día.

No se trata de elegir el máximo, sino el rango que mejor encaje con tu situación.

¿Es diferente la proteína necesaria para hombres y mujeres?

El principio es el mismo, pero las necesidades absolutas pueden variar debido a diferencias en peso corporal y masa muscular. En términos relativos (gramos por kilo de peso), hombres y mujeres pueden utilizar los mismos rangos, ajustando siempre al contexto individual.

¿Qué pasa si tomo más proteína de la que necesito?

En personas sanas, consumir algo más de proteína de la necesaria no suele ser problemático, pero tampoco aporta beneficios extra en términos de ganancia muscular o rendimiento. Ingestas muy elevadas de forma crónica pueden desplazar otros nutrientes importantes o generar molestias digestivas en algunas personas.

La clave no es “más proteína”, sino la cantidad adecuada.

¿Cuánta proteína al día necesito para ganar masa muscular?

Para ganar masa muscular, la mayoría de personas progresa bien con ingestas situadas entre 1,6 y 2,2 g/kg/día, siempre que el entrenamiento de fuerza y el aporte energético total acompañen. Superar ese rango no suele traducirse en mayores ganancias.

¿Qué tipo de proteína es mejor para aumentar la masa muscular?

Más que un tipo concreto, lo importante es alcanzar la cantidad total diaria y distribuirla bien a lo largo del día. Proteínas de alto valor biológico, tanto de origen animal como vegetal bien combinadas, pueden cumplir perfectamente este objetivo dentro de una dieta equilibrada.